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Ambal BG - Chocolate Panameño

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lancerolibre

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Esta es mi primera XP aunque no la primera experiencia gatuna. Siempre fueron piletazos decepcionantes y no merecedores de un relato. Por suerte conocí este foro y me curtí un poco más antes de hacer pelotudeces.

 

Espero no aburrirlos, va a ser un poco extenso. Me divierte escribir.

 

Arranca.

 

 

Iba del laburo a mi depto., fue un día pesado pero logré salir en un horario lógico (20hs, no siempre puedo antes). Ya venía quenchi hace unos días y estaba considerando la idea de probar -por primera vez- con una masajista erotica. Probé tirando varios whatsapps pero sólo obtuve respuesta de una que atendía hasta las 20hs. Descartada.

 

Llegué a casa y me metí en selfie Escorts, más que nada porque odio el photoshop y las sorpresas desagradables, y conseguí varios whatsapps que parecían interesantes. Debo aclarar que odio el celular y evito a toda costa hablar por teléfono. Mensaje por aquí, mensaje por allá y ninguna respuesta. Se hacían las 21:30 y me estaba empezando a caer la paja de salir a la calle. Empezaba a tener hambre (no había comido más que una ensalada en todo el día) y barajaba la idea de pedir comida y esperar el delivery o salir. Ganó la carne.

 

Ya tenía fichada a este bombón hace rato: http://www.bairesgirls.net/escorts/Ambal_15-3914-5922_12030.htm

Me encantan las negras.

 

Me armé de valor y la llamé. Me atendió una voz muy dulce con un acento centroamericano que me vuelve loco. Le pregunté si tenía un tiempito para mí y respondió que sí. Me pegué una ducha y salí caminando tranquilo porque no estoy demasiado lejos. Llegué a su edificio a las 21:57 (soy un enfermo de la puntualidad), Córdoba y Suipacha, y timbré. Me atendió ella y me dijo que ya bajaba. Tuve una pequeña duda sobre la veracidad de sus fotos pero cuando la vi aparecer, todas mis dudas se disiparon. Alta (1,82mts. aproximadamente con zapatos, 1,78mts. sin), curvosa, sonrisa blanca (las paletas un poco separadas, me gustan), pelo negro y largo... chocolate puro. Lo único, a mi criterio, que no la favorecía, era el vestido que tenía puesto. La hacía más ancha de lo que es (y de por si, ella nunca podría calificar como "petite").

 

Me abrió, me saludó con un beso suave en el cachete y me arreó hasta el ascensor de la mano. Cuando entramos, me abrazó y preguntó si hace frío. Le dije "maso, pero calculo que para alguien de sangre caliente como vos, está helado". Sonrió y me comió la boca. ¡Qué labios, muchachos! Caribe.

 

Entré a un monoambiente decente. Paredes color bordeaux furioso, dos cuadros con una flor en cada uno y un sillón (todo engamados con la paleta cromática de la pared). Había una cama grande, aire acondicionado y todo tipo de electrodoméstico que se podría encontrar en cualquier casa. El único desorden que vi fueron unas bolsas con ropa recién vueltas de la lavandería con muchas toallas que estaban en el piso. Supuse la razón. Me ofreció un vaso de agua y pidió un minuto para ir al baño, no sin antes decirme que me ponga cómodo. Me despojé de toda la tela que tenía encima y la esperé parado, en el medio del monoambiente, tomando el vaso de agua.

 

Al ratito salió, me miró y se tentó. Me preguntó, entre risas, si tenía calor. Le dije que sí y que estaba preparado para tener más. Se abalanzó sobre mi como una pantera y me comió la boca mientras me acariciaba al amigo, quien no tuvo mucho problema en despertar. Le fui sacando el vestido de a poco y me encontré con uno de los mejores pares de tetas que conocí en la vida. Naturales, como me gustan, suaves y absolutamente ergonómicas. No tenía corpiño puesto. Son exactamente como las ven en las fotos. Comencé con unos besitos y lamidas en los pezones, acompañados con los suspiros de placer de su portadora.

 

Después de uno o dos minutos de besos, caricias y lamidas, se sentó en su cama y me empezó a chupar, sin. De a ratos intercambiaba de órganos y me hacía una turca fantástica. Tengo que admitir, amigos, fueron unos 10 minutos alucinantes (más por la turca que por el pete, que igual no estaba nada mal). Yo ya estaba para dejar salir todo en ese momento. Ella, aparentemente, no. Me tiró en la cama y agarró un caucho. Le pregunté si podía terminar ese primer round con la boca. Me dijo que no le gustaba el semen en la boca. No me calenté (siempre sostuve la teoría de no forzar, más que nada para que ella pueda disfrutarlo a su manera. Si ella lo disfruta más, yo también. Lógica). Se me subió encima y empezó a galopar mientras yo disfrutaba del tacto con su piel. Se notaba a mil leguas que era centroamericana. ¿Será lo que llaman "tumbao"? ¡Cómo se meneaba! Me dejó seco en menos de 7 minutos. Se levantó muy cuidadosamente, me sacó el condón y me limpió suavemente. Todo en ella es dulce.

 

Se fue a limpiar y cuando volvió comenzó a sonar su celular. Lo atendió. Era un cliente, no me jodió en nada. A los 2 minutos de charla telefónica, me puse a explorar un poco su depto. Se dio cuenta y, mientras terminaba de arreglar con el tipo (que quería un trío con ella y su esposa, para el que le interese), se acercó a mi, apoyó su cuerpo en mi espalda y se puso a jugar con mi miembro. Cortó, nos tiramos en la cama y charlamos un poco mientras nos acariciabamos. Fue muy simpática y no aburrió en ningún momento.

 

Al rato volvimos a los besos, su mano en el amigo y mi mano en su cueva. Su acelere en la paja, sumado a su respiración entrecortada y humedad, me dió a entender que la estaba calentando. Me preguntó si la quería coger, le dije que prefería que ella me cogiera. Se rió y me dijo perezoso. Le di la razón, porque es verdad. Me volvió a cabalgar hasta que su respiración se agitó. Ahí le pedí que se ponga en cuatro. ¡Qué culo! Duro, redondo, grande. Le di unos besos en las nalgas pero mi foco estaba en su almeja. Arranqué a bombear suavemente. Y seguí, y seguí, cada vez más fuerte. Ella acompañaba mis movimientos con todo su cuerpo. Me gustó mucho que no fingiera, todo fluyó de una manera muy orgánica. Después de unos 10 minutos yo seguía bombeando y parecía que no iba a acabar más. Ella empezó a decir, entre jadeos, que me iba a chupar muy bien la pija. Lo dijo un par de veces y se dio vuelta. Me dijo, nuevamente entre risas, que la había hecho transpirar, que iba a prender el aire. Lo prendió, me sacó el caucho y empezó a chupar. Calculo que no quería más bomba para no acabar detonada (cosa que me hubiera encantado). No me negué al pete porque tenía muchas ganas de que me lo volviera a chupar.

 

Así estuvo el resto de la hora, entre lenguetazos babosos (que me gustan), manoseo y masajes sensuales en el cremáster. Me halagaba la pija, diciendo que no todos los hombres blancos la tenían tan grande. Siempre pensé que la mía era estándar... pero, ¿cómo le voy a negar a un cumplido de esta diosa? También repitió, más de una vez, que la había hecho transpirar. Al parecer no estaba acostumbrada. Finalmente pude acabar, casi sin semen, porque me había dejado más seco que el desierto de Atacama en el primer round. Me limpió una vez más, suavemente, y me preguntó si le había gustado el chocolate caribeño. No pude balbucear muchas palabras, estaba en otro planeta. Ella rió.

 

Me fijé en el celular, ya eran las 23hs. Horario cumplido. Aún así le pedí una ducha rápida y no se negó. Me duché, me sequé con una de esas toallas recién vueltas de la lavandería (todavía calentita por el secador), charlamos un rato más, le pagué (nunca me lo pidió) y me acompañó a la puerta del edificio. Me despidió con un beso en la comisura de la boca y me dijo que había sido un placer y que no me olvide de ella.

 

Me costó volver a mi casa, las piernas me temblaban un poco y no tenía mucha fuerza. Esta diosa de ébano me había consumido toda la energía. Con la poca que me queda estoy escribiendo esto, ya listo para irme a soñar con esta señorita y todos sus encantos.

 

 

Tabla:

 

Cara - 7 (no es una modelo pero esa sonrisa me conquistó).

Cuerpo - 8 (tiene panzita y es caderona. Me gustan curvosas. Según ella, está con 5kg. de más. No me importa).

Tetas - 10 (lo que ven en las fotos, es lo que es. Turca recomendada).

Culo - 9 (no le pregunté si entrega, aunque me dejó juguetear un toque con el asterisco. Calculo que si).

Onda - 10 (dulce, risueña, atenta. Una genia).

 

Depto - 10 (no había portero en la entrada. A veces está, pero ella me dijo que no jode. Todo está limpio y ordenado, incluído el baño. Ahí vive ella).

 

Bucal - Sin, pero no traga ni escupe. Bueno.

Besos - Si, bastante buenos.

Porcentaje de photoshop - 10%

Gift - $800 la hora (no me sentí estafado, la pasé genial).

Reincidencia - Probablemente.

 

 

Gracias por leer.

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