Jump to content
¡Únete a nuestras normas comunitarias para una mejor convivencia! ×

Primer encuentro con S.

Valorar esta discusión


Publicaciones recomendadas

  • Miembro
Publicado

Lo tengo agendado como Sebastián. Todo empezó cuando pregunté en mi grupo de difusión si

alguien me regalaba una entrada para Miranda en La Plata. Me escribió enseguida, diciéndome

para ir juntos. La propuesta sin conocernos me pareció medio banana, así que le contesté que iba

con mis amigos. Al rato, insistente, me mandó una captura. Me había comprado la entrada igual.

Me pareció loquísimo y hermoso el gesto que tuvo conmigo, porque Miranda es mi banda favorita.

A raíz de eso no dudé en agregarlo al Telegram VIP a modo de agradecimiento, y él recibió el

intercambio de una muy buena manera. Sentí que había empezado con el pie derecho, porque un

gesto así siempre suma, y como me quedó dando vueltas la curiosidad de saber quién era, me fui a

revisar si habíamos hablado antes por WhatsApp.

En febrero de 2024 habíamos tenido una charla informal:

-¿Cómo terminó tu finde?

-¿Todo bien, el tuyo?

Incluso me había enviado una foto de su gata, y dije, bueno… le pregunto si quiere saber sobre los

encuentros, porque me parecía que no iba a sostener esa conversación mucho más, aunque

admito que, indudablemente, su hija felina era muy hermosa. Me respondió que sí, y al final

comentó que me iba a contactar en esos días… pero no lo hizo.

Meses más tarde, mientras yo estaba de viaje, volvió a aparecer con algunos textos sueltos: “¿te

gustó Londres? Ya se hizo largo…”, como buscando la manera de estar presente con algún que

otro mensaje de vez en cuando.

Cuando yo ya había regresado a la Argentina, me escribió nuevamente diciéndome: “¡qué tranqui

estuvo tu VIP, querida!”. Su forma de iniciar la charla me molestó un poco, porque si hubiese leído

bien el grupo, habría sabido que me tomé unos días de descanso. Por eso le respondí: “¿no leíste

que estuve de vacaciones?” y, como ya me imaginaba, me dijo que no había estado muy

pendiente.

Reconozco que a veces tiendo a contestar cortante, porque paso todo el día con el celular

trabajando y los mensajes sin un propósito práctico me descolocan un poco. Si no son directos y la

situación lo amerita, corto en seco. Puntualmente, en esa ocasión, me ofendió un poquito que me

trataran de vaguita con respecto al contenido, cuando se sabía que me estaba tomando

vacaciones.

Y, aun así, de ese intercambio surgió que empezáramos a organizar nuevamente cuándo nos

íbamos a encontrar. En el fondo agradecí su perseverancia, que no se rindió ante mis respuestas

cortantes. Lo notaba claramente: era un chico tímido que todavía no me conocía en persona y no

sabía con qué se iba a encontrar cuando nos viéramos. Pero bueno, hay cosas en mis formas que

simplemente no puedo evitar. Además, yo tampoco lo conocía aún.

Quedamos para vernos, día y hora, y lo cité en un departamento que había alquilado que quedaba

por Palermo, cerca de su trabajo, así que le resultó cómodo terminar de trabajar y pasar a verme.

Cuando nos saludamos me dio ternura porque me encontré con un chico más bajito y más joven

de lo que me imaginaba, porque si bien él me había mandado una selfie, la había tomado de un

ángulo un poco extraño y se veía más grande de lo que en realidad era. Además de suscitarme esa

ternura, al toque me di cuenta de que nos íbamos a llevar bien. Subimos al departamento, nos

pusimos a charlar enseguida, pegamos buena onda y le pregunté de dónde me tenía agendada,porque es algo que siempre me da curiosidad, y me dijo que una vez me había cruzado en Tinder,

hace ya muchos años, que después perdió el perfil y que tiempo después me había encontrado en

Twitter y dijo, ah, esta es la chica de Tinder, y me empezó a seguir en mis otras redes hasta dar

con mi contacto y entonces fue cuando me consultó por los encuentros. Desde ese primer

mensaje que recibí, recién habíamos podido concretar ese día que nos vimos. Otra vez empecé a

sentir ternura por toda la situación, porque me encanta que me cuenten este tipo de historias.

Saber que hay personas que me estuvieron acompañando, tal vez a la distancia, desde hace

mucho tiempo, desde que empecé, o quizás no desde mis comienzos, pero que han visto cómo

cambio tanto de look como de personalidad, cómo crezco, las cosas que publico, que comparto…

Me alegra y lo valoro profundamente.

Durante la charla me había preguntado si podía pegarse una ducha y le dije que obvio que sí, así

que lo esperé. Entró a bañarse, salió y otra vez me dio entre risa y ternura el hecho de que haya

salido vestido del baño mientras yo estaba esperándolo desnuda en la cama. Cada vez confirmaba

más que era un chico tímido e inexperto en contratar Escorts. Eso siempre me gusta porque me

hace sentir que puedo aplicar todos mis conocimientos y la experiencia que fui ganando estos

años trabajando de esto. Puedo hacer que sea una situación cómoda para ambos y que la pasemos

bien los dos: es un objetivo que me pongo que, por lo general, me sale bien y me genera mucha

satisfacción.

Lo estaba esperando en la cama, lo invité a unirse, él vino, le dije que se desnude. Empezamos a

besarnos y debo decir que ese día yo estaba muy caliente, así que estaba expectante con verlo

porque la verdad tenía muchas ganas de coger.

Su timidez me habilitaba a tomar la iniciativa. Lo tomé como un desafío y a medida que notaba

que aumentaba su calentura entre los besos y las caricias, iba atreviéndome más y más. Tocaba su

cuerpo, su torso, sus muslos, sondeando el terreno sin ir directamente al grano para crear más

tensión. Tenía la verga erecta, recuerdo verla y pensar casi con malicia que era perfecta para un

buen sexo anal. Empecé a tocarlo, buscando la máxima turgencia. Cuando vi que estaba listo, le

dije que se pusiera el forro y ahí se la chupé. Me encantaba mirarlo atentamente, observar sus

reacciones, medir la fuerza con la cual lo apretaba con mi boca, jugar con su sensibilidad, pero con

el objetivo de hacerlo durar lo más posible porque, como ya les conté, yo estaba muy caliente ese

día y no podía dejarlo ir sin cogérmelo. Por eso, cuando vi que se estaba acercando a su clímax, no

dudé y me aparté. Sebastián no daba crédito, pero algo en él se había destrabado: me dijo con

total determinación que me la quería chupar y yo accedí. Me recosté en la cama, abriendo mis

piernas y dándole la bienvenida a su cabeza entre mis muslos. Por un momento fantaseé con jugar

a asfixiarlo un poquito, pero me contuve. A pesar de que no tenía experiencia con escorts, cuando

empezó a chupármela, lo hizo con intensidad, comiéndome una y otra vez, de a ratos lento, de a

ratos jugando con mi clítoris con su lengua, continuando hasta que acabé.

Con la embriaguez del orgasmo todavía haciéndome cosquillas decidí que era hora de montarlo,

pero cambiaron mis planes y él vino arriba. Me la metió de a poco mientras yo lo aprisionaba con

mis piernas. Yo estaba mojadísima y el roce interno, con la calentura que tenía, me pareció hasta

un alivio. Para que entrara más profundo, yo lo agarraba del culo, demandando más. Él me cogió

con ímpetu hasta que estuvimos los dos a punto de acabar. Cuando le pedí más entre gemidos y

pasé el umbral, él me acompañó y llegamos al orgasmo juntos.Después de que terminamos, todavía nos quedaba tiempo. Nos quedamos abrazados, charlando

un rato, ya como si nos conociéramos desde hacía mucho tiempo, como si ya fuéramos amigos, y

sentí que los dos teníamos la certeza de que en algún momento nos veríamos de nuevo, porque la

pasamos muy bien. Charlamos un poco sobre qué cosas podríamos hacer la próxima, hasta que

llegó su hora de retirarse y lo acompañé hasta abajo. Lo despedí, y yo esa misma noche me volví

para La Plata, así que estuve un rato más en el departamento, arreglándome y ordenando hasta

que finalmente encaré el retorno para mi casa.

Fue una muy buena forma de volver a Buenos Aires, poder juntarme con alguien que tenía muchas

ganas de verme hace mucho tiempo, pasarla bien, tranquilos, relajados, sentir una conexión como

si ya nos conociéramos desde hace bastante… me quedó una muy buena sensación de ese

momento, así que quería compartirlo acá en el blog. Cuando dije “voy a retomar el blog”

, lo

primero que se me vino a la cabeza fue escribir sobre este momento, y bueno, espero poder

compartir más historias como esta.

Unirse a la conversación

Puedes publicar ahora y registrarte más tarde. Si tienes una cuenta, conecta ahora para publicar con tu cuenta.
Note: Your post will require moderator approval before it will be visible.

Guest
Responder a esta discusión...

×   Pegar como texto enriquecido.   Pegar como texto sin formato

  Sólo se permiten 75 emoji.

×   Tu enlace se ha incrustado automáticamente..   Mostrar como un enlace en su lugar

×   Se ha restaurado el contenido anterior.   Limpiar editor

×   No se pueden pegar imágenes directamente. Carga o inserta imágenes desde la URL.

×
×
  • Crear nuevo...

Información importante

Términos de uso y Normas