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Guest ulpiano

porqué buscamos un privado?

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Guest ulpiano

Recuerdo una vez, no hace mucho, una madura me dijo."...una puta (amante, amorío, "touch and go" , etc. etc) puede destruir un hogar, mientras que una prostituta soluciona problemas o neutraliza crisis de pareja"...eso me llevó a reflexionar el porqué vamos -a veces- a un privado, qué buscamos en las curvas extrañas de una hembra que nos presta sus caricias y su cuerpo por un rato a cambio de unos pesos; y se me ocurrió instalarlo como un tema, sin herir susceptibilidades, como un cierre de año en este rubro que permite este foro tan ameno, servicial y orientador como es éste.-

En mi caso recuerdo que la primera vez que acudí a una de estas "chichis" fue cuando mi primera pareja (uno arrastra sus desavencias , jejeje) viajó un "long time" a su ciudad natal, allí fue cuando encaminé mis pasos a un privado y tuve una hora de pasión y sexo muy placentero con una madura que realmente era muy laboriosa en el terreno de las sábanas, fui con mi esperma urgente y la libido al viento ...........y desde allí en adelante hice de esta práctica un saludable y eyaculador habito que nunca más abandoné, entrando casi en niveles de adicción, especialmente con las hembras que hoy publican, las cuales al tenerlas en bolas, realmente, no sabes por donde empezar a gozarlas.-

No sé si buscaba nuevas experiencias, fantasías no logradas en el terreno marital propio o vaya a saber que cosa que inconscientemente no logré precisar, pero regularmente me introduzco en algún privado con determinada pendeja o madura experimentada en estas lides sexuales donde hay adrenalina sexual, riesgos, placeres diferentes -quizas exaltados por la nueva "monta"- y ese sabor tan particular que genera la aventura, aunque deba oblar unos dinerillos para disfrutarla.-

Alguna vez charlando con estas trabajadoras del sexo, en ese interregno que va entre polvo y polvo (cuando se puede), me comentaban estas "filosofas del colchón" -con mucho acierto, por otra parte- que sus admiradores vienen a su entorno buscando poses nuevas, pidiendo lo que en el hogar no les dan, algunos pretenden una suerte de "revival" al pedir pendejas porque es una especie de "involución" hacia la etapa juvenil, algunos hasta buscaban liberar costados homosexuales reprimidos ......y también estaban aquellos que buscaban una "oreja" en la cual poder contar viscicitudes y sus dramas (quien no los tiene, no cierto?) ...en fín, advertí que muchos son los factores que nos llevaron y nos llevan a diario a garchar a estas minas las cuales tan solicitamente -aunque hay excepciones, las experiencias aqui lo ratifican- prestan su tiempo y su cuerpo para que nosotros abrevemos en ese elixir tan placentero y vivificante que es el sexo .-¡¡¡¡¡¡

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Guest crazygatti

Re: porqué buscamos un privado?

 

En mi caso recurro a las escorts cuando estoy al palo, y no tengo a ninguna mina para garcharme. En otros momentos -cuando estoy saliendo con alguna mina- es porque quiero una aventura (cansado de la costumbre). Pero la verdad es que no hay nada como garcharte una mina donde el dinero no intervenga, y donde sabes que cuando te la garchas, la mina disfruta de verdad...Por lo menos así lo veo yo.

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Re: porqué buscamos un privado?

 

Coincido con Crazi Gatti pero debo reconocer que las relaciones donde no interviene el dinero en muchas oportunidades se mezclan o juegan sentimientos y eso es lo que lo hace muy complicado y peligroso.

Quemar un cartucho por calentura es más fácil que salir a ganar una relación sin dinero que después nos puede venir de vuelta como un búmeran.

Saludos.

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Re: porqué buscamos un privado?

 

Hace ya bastante tiempo leí aquella la leyenda griega en la cual todas las mujeres de una polis decidieron no fornicar hasta que sus hombres dejaran de guerrear y tomé conciencia de algo que ya sabía intuitivamente: el enorme poder que la administración del sexo le da a las mujeres.

Hasta ese momento me creía un pendejo fachero, porque un par de minas así me lo aseguraban y pensaba que oblar dinero a cambio de sexo era para los infelices que no podían conseguir mujeres.

Me encontraba en una de esas relaciones adolecentes en las que te peleas, te amigas y te volvés a pelear, en la que era constantemente chantajeado por sexo y obligado a recitar un proyecto de vida que no era el mio y del que abdicaba en cuanto el nivel lácteo volvía a niveles tolerables (que no normales).

Un día, me agarró uno de los chabones mayores del barrio y me explicó en forma práctica, que estaba pagando muy caro por el sexo. Me subió al auto y me llevá a Aloha, un sauna ya fenecido con pileta y unas hembras, tal vez no tan lindas como mi novia, pero que rajaban las baldosas de lo fuerte que estaban y entendí todo.

Y no paré más. Hubieron polvos buenos, malos, sublimes y espantosos. En algunos momentos sentí asco y en otros me enamoré. Tuve (tengo) buenas amigas, polvos grátis y una larga ristra de historias que se las ahorro ya que no tienen porque creerlas, aunque se que a muchos de ustedes tambíén les han pasado.

Paradójicamente, mis relaciones extra puterío mejoraron. Pude cortar con esa relación adolecente-enfermiza, pude permitirme tomarme el tiempo de conocer a una mujer antes de tenerla por compañera, sin que la urgencia eréctil me impidiera discriminar entre la belleza y la compatibilidad.

En fin, saldo positivo sin lugar a dudas.

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Re: porqué buscamos un privado?

 

Muy buen tema. En mi caso, empece a hacerlo porque a mi pareja no le gusta mucho el sexo. Poca frecuencia, poca intensidad, poca variedad. Cogerme mi primer gato fue todo un descubrimiento. Me gusto tanto, que sali bailando en una pata. A partir de ahi no pude parar. Encontre mucho de lo que queria y que mi pareja no me daba: belleza, posiciones, dialogo sexual, cosas que no habia experimentado. Aun asi, debo decir que a veces cojo mejor con mi pareja que con los gatos. Sera la confianza, el hecho de que lo hago sin forro, que se yo… En fin, es bueno poder variar. Hace la vida mas interesante. Puchero todos los dias cansa. Creo que lo hacemos para satisfacer el instinto natural de dispersar nuestra simiente lo mas ampliamente posible para preservar nuestra especie.

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Re: porqué buscamos un privado?

 

Este tema se tocó varias veces, por qué gateamos, por qué vamos de putas, etc.

Respuestas hay muchas: el sexo pago es más barato, hacer algo distinto (desde un simple anal a lesbianismo, aparatos, disciplina, lluvias, preggos, y un largo etc.), la fantasía de cogerse a todas las minas, conocer gente (porque cogiendo se conoce gente), cogerse minas que de otro modo no te darían bola –alguna de AV, por ejemplo-, vivir muchas vidas/estar en lugares bizarros/participar de muchas vidas; descargar porque no tenés con quién… Lo que se te ocurra.

Personalmente, en una época tenía un prejuicio acerca de esta actividad porque el entonces amante de mi vieja (el mismo que me regalaba revistas de minas en bolas para congraciarse conmigo) me hinchaba las pelotas con que debutara con una trola del diario, un día incluso organizó todo, instalado en casa estaba a punto de llamar él por su cuenta, una cagada.

Yo quería que me quisieran. Y no reniego de eso. Por ahí para otro hubiera estado bueno estar en esa situación; para mí, no.

Pasó el tiempo, uno crece, la realidad se impone; fue arduo encontrar no digo cariño, pero empatía o más llanamente deseo (“Women seem wicked when you're unwanted”, decían los Doors). En algún lugar donde estuve a diario tres años traté de ser el mejor que pude ser y las que lo vieron, hablaban bien, pero de chuparla… ¡ni hablar! Una iba con el que el vendía merca, otra cambiaba de novio, otra seguía con su novio; otra, la más linda, llamaba por TF y hablaba de “mi novio” (perdón, me llamás para hablar de tu novio????). Una profesora me invitaba a cenar a su casa los dos solos, una vez tiré un centro y puso cara de orto: OK, seamos amigos, me dije, no voy a arruinar el cariño y la confianza por una vocación donjuanesca.

Después, empezó a hablar de su virginidad treintañera y de cuánto había sufrido con los hombres –uno de los cuales descansa en el Atlántico Sur-; como era un ruido estar en se lugar lo planteé, dijo “lo hablaríamos” y nunca más habló de nada. Y después usaba al forro de la cupé Taunus verde como guardaespaldas para que fuera a buscarla a la salida del cole. (Y seguramente habrá usado a otros boludos como a mí).

Y me llené los huevos, y un día lo escuché al Tata Yofre, que le daba masa a Adriana Brodsky, diciendo que a veces había tenido que pagar por sexo; y me dije, si este chabón, que se cogía al mejor orto de la historia argentina, tiene que garpar, qué queda para mí????????

Ahí agarré el diario, y empecé a gatear…

Siempre, sobre todo en el rubro gasolero, que es el que frecuento, hay un trasfondo de dolor, de historias complicadas; casi todas son madres, (casi) ninguna preggo gatea por placer, sino porque está ahorcada económicamente. Esa tristeza siempre subyace, pero no impide que uno a veces encuentre minas lindas, minas copadas, que la pase bien; que se tenga que comer una mina que gratis no la tocaría ni con un palo, pero, paradójicamente, pagando sí; que se encuentre con minas que lo hacen flashear, con otras a las que recuerdo aun años después de haberlas visto aunque sea una vez, con pieles inolvidables, con la mirada de Mónica la mendoncina, con el gesto de Sheila, (con la mala onda de aquellas forras, que pagué un lésbico y fue una fraude).

Y una cosa más: pagar por sexo desarticula un poder que tiene las minas a veces, sobre todo en un lugar de trato cotidiano, donde la mina (más o menos) linda genera a su alrededor un grupo de moscardones que se la tratan de levantar, que hablan de ella y de cómo le darían, y de cuán cerca creen que están de darle. Hay una energía generada por esa mina, una estela que deja a su paso, de tensión sexual muy intensa. (La chimentera Fernanda Iglesias se jactaba de generar eso cuando laburaba en Clarín).

Y pagando por sexo uno desarma ese poder; mientras tenga 100 mangos, no me importás. No te voy a decir que no te miro, ni que no te daría; pero no tenés ese poder sobre mí. El garche lo tengo asegurado en otro lado, y no me vas a pertubar demasiado. Sabelo.

Es más lindo cuando una mina te elige, cuando acaba de verdad, cuando se moja en serio, sin duda, pero ¡vivan las putas!

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Guest
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