Jump to content
FORO EN MANTENIMIENTO: El foro se encuentra en mantenimiento en unas horas volvemos. ×
Foro Escorts - Escorts Capital Federal - Masajistas Sensuales - Escorts Maduras - Escorts Buenos Aires - Masajistas Sensuales Buenos Aires - Travestis Madrid - Buenos Aires
FORO EN MANTENIMIENTO: El foro se encuentra en mantenimiento en unas horas volvemos.

Search the Community

Showing results for tags 'cuarentena'.



More search options

  • Search By Tags

    Type tags separated by commas.
  • Search By Author

Content Type


Forums

  • Foro escorts
    • Off-Topics
    • Club de Caballeros
  • Foro escorts Capital Federal
    • Escorts Mujeres
    • Masajistas Sensuales
    • Escorts Maduras
    • Escorts Fantasías
    • Escorts Internacional
  • Foro escorts Buenos Aires
    • Escorts Gran Buenos Aires
    • Masajistas Sensuales Gran Buenos Aires
    • Escorts Mar del Plata
  • Foro escorts Interior
    • Escorts Cordoba
    • Escorts Rosario
    • Escorts Neuquén / Chubut / Rio Negro
  • Foro escorts Travestis
    • Escorts Travestis Capital Federal
    • Escorts Travestis GBA
    • Escorts Travestis Córdoba
    • Escorts Travestis Rosario
    • Escorts Travestis del Interior
    • Escorts Travestis Mar del Plata
    • Escorts Travestis Internacional
    • Escorts Travestis Café
  • Foro escorts Masculinos
    • Escorts Masculinos CABA
    • Masajistas Masculinos CABA
    • Escorts Masculinos GBA
    • Escorts Masculinos Cordoba
    • Vida gay

Find results in...

Find results that contain...


Date Created

  • Start

    End


Last Updated

  • Start

    End


Filter by number of...

Joined

  • Start

    End


Group


About Me

Found 22 results

  1. Tengo la sensación que todos decimos que cumplimos las medidas de aislamiento y que no tenemos sexo con "desconocidos" no convivientes...de manera anónima...cómo se portaron Uds?
  2. Vamos, anónimamente...sin gimnasios, sin trotes, sin vida social, con la comida siempre ahí a mano...es obvio que nos cuesta mantener un buen estado. Copate y compartí como te esta tratando la cuaren...
  3. Es idea mia o la mayoria de las masajistas ya esta en funcionamiento pleno? Veo que todos mis contactos gatis cambian la foto, ponen en la historia de wasap que ya estan trabajando, incluso algunas de mi confianza me contactaron al wassap (discretamente) para avisarme. Eso si, los precios ofertados no bajan de $ 3.000 o 3.500 creo que es el nuevo piso
  4. yo si, ayer, y me desperte acabado lpm jaja creo q fue por dedicarle un post, enconces me habra quedado clavado y numero uno en mi subconciente (? lo raro de esto es q ante ayer soñe con una masajista q no conocia y nunca vi, pero solo fue sueño (habra sido una masajista muerta ?) Y ayer soñe con esta, con la cual nunca particip, pero pude proyectar bien y soñe q le comia las gomas y me la garchaba en la camilla. Mejor q cualquier "sexo virtual" y fue una descarga natural
  5. tellurico

    Timidez extrema?

    Bueno paso a contar brevemente mi vida +de 30 años ,laburo en comercio , atencion al cliente soltero, Timido . la chica en cuestion lo mismo que yo , +de 30 , soltera y trabaja a un par de locales de donde yo laburo , a menos de 100 metros. Ella atiende un local sola y yo estoy en otro local , con compañeros siempre . la flaca es buena onda con todo el mundo ,esas minas q casi no existen q van con 1 cara de copada y sonrisa paseando cada vez q la veo. No se ustedes pero es dificil ver hoy en dia 1 persona sea hombre o mujer q pareciera q la vida le sonriera todo el tiempo. Como aclare arriba siempre fui timido ,nunca me solte en mi vida, aunque de pendejo era super timido . Timido a tal punto de q con mis amigos o conocidos jamas conte q me sali con 1 mina o garche , siempre esos temas nunca los toco con nadie. Mis conquistas, casi todas fueron por internet (chat) y de ahi directo al garche, casi nunca me levante 1 mina en 1 boliche o en la calle. Soy de esos que pueden estar horas,semanas chateando para tratar de enganchar una q quiera cojer unicamente xD voy al tema, la mina cuando pasa cerca del local Donde laburo siempre se frena a decir algo,saludar ,o a comentar algo a mis compañeros y antes de irse , clava siempre mirada fuerte , dice alguna boludes y se va y como yo soy re anti , a veces no se q decir y contesto una boludes tremenda . Cuando empieza lo de la cuarentena pasa por el local donde laburo , ya estabamos todos con barbijos usandolos y dice : "ahora no te puedo dar un beso" o "ahora no te puedo saludar con un beso" una vez paso ella , yo me habia sacado el barbijo xk mi compañera no me entendia al hablarle algo y entra ella y me toca la cara o la boca con sus manos , una forma de caricia... La ultima vez q paso , de la nada no saludo a nadie y dice fuerte a vos te voy a presentar a mi familia ........y yo cara de WTF y esta q se le dio x decir eso? yo creo q le dije, che me dijeron q tenes muchos hermanos ....una cosa asi pelotuda dije , y dps tire un "ni en pedo voy" Bueno para comentar la mina es linda de cara, cero tetas, flaca y lindo orto . Para sumar otro dato , hace unos 3 años atras ella vivia en pareja en el mismo edificio donde vivo yo . En esa epoca , siempre fue un hola y chau y nada mas , si la veia era cuando ella paseaba el perro y no mucho mas . Ahora vive en otro barrio pero no muy lejos. que hago , sigo durmiendo como un navo? de mas esta decir q si yo tengo una oportunidad de algo , solo es unos garches y nada mas . Como algo negativo, la mina no usa wsp ni redes sociales como para tirarle la caña desde donde mas me siento como yo q es el chat creo q si no estuvieramos en cuarentena no me estuviera fijando o pensando tanto en ella con esto quiero decir q ando mas caliente q una pipa .
  6. Si esto dura como dicen que dura.... ¿que harán las escorts? se arriesgaran? por que... o bien se arriesgan poco con clientes escogidos y selectos, o bien cambiaran de rubro... pero en un momento donde lo que no va a haber es trabajo!! Les va a costar mantener los alquileres y ni por asomo juntaran la guita de antes. Tampoco los hoteles seran lugares recomendables. Se vendran las escorts exclusivas para unos pocos? Sera todo para los Sugar Daddy? laburaran de otra cosa y las tendremos como compañeras de oficina? Muchas de ellas son cabeza de familia con hijos a cargo... En fin... un tiempo especial... y situaciones especiales...
  7. Hola grupo!! Consulta alguien tuvo encuentros reales con alguna niña? Vivo literal a 4 cuadras de esta niña Distintas.Net + World Travestis Shemale Trans Travestis Traviesas Trans tranny trava transexuales Escorts Travestis escorts Traviesas escorts Trans escorts tranny escorts trava escorts transexuales escorts Travestis Traviesas Trans tranny trava transexuales Sexo3 transformista travesti travestido travesaño TRANSEXUAL transgénero escorts trans shemales contactos transexuales DISTINTAS.NET La cual esta atendiendo personalmente. Alguien tuvo alguna exp en general no solo con esta niña?? Saludos
  8. Les cuento una boludez que hago, pero lo tengo casi como un tic ya, que es entrar a las páginas de masajistas y escorts en esta etapa de cuarentena, cada 3 o 4 dias como si pudiera encontrar alguna foto nueva o chica cuando obviamente no va a ser así (salvo algún caso raro que encontre) porque esta todo parado. Como si pudiera agendar alguna cita aunque obvio que no o entro a ver sus fotos de perfil de WhatsApp a ver si la cambiaron o algo. Es como que tengo la necesidad de hacerlo, de ver novedades aunque se que no hay chance de nada. Les pasa?
  9. Hola Le pregunté por curiosidad a Norberto de ST cuanto una video llamada, y me paso 7 lucas (SI 7000 pesos) el y si lo quería creo que dijo con Damian 14 lucas (SI 14000 pesos). Despues de leer el mensaje me fui al baño a cagarme de risa, pero posta? que les pasa por la cabeza de querer cobrar esos precios? es el hambre que los empuja a querer cobrar eso? realmente me cuesta pensar que onda .... pero seguro los piojos lo van a comer post cuarentena y bajará su precio. Si, 7 lucas por una videollamada!! I cant believe!!!!!
  10. Hola colegas, voy a tener que escribir todo de nuevo porque no me habia logueado ... Es mi primer exp aca. Bueno la mina en cuestión me atendio en obispos salguero xxx nva cordoba. Carita media norteña muy muy gato, pidanle discreción cuando baje a abrir .. Tetas hechas grandes, medias separadas, ortazo con un tatuaje. Tiene muchos tatuajes. De cara medio pelo, norteña como puse, seria pero piola va conmigo almenos... Me dio besos porque me dijo le parecia lindo (solo gateo por morbo) pero igualno muchos besos asi que chamuyo. Garche fue lindo prece le gusta, tome 30 minutos nomas, medio incómodo porque escuchaba risas en la cocina de una mina y un vago, y me re traumaba. Pere con únicamente me dijo. Tambien te pide poder ver foto del Whatsapp y por donde frecuentas para no cruzarte, incómodo también. Tabla: Tetas 8 (duras separadas y con aros) Cola 9 orto hermoso Cara 7 norteñita media cara de mala, pero terrible cara de puta. Tatuajes una banda como 8 Garche 8 muy buena onda y la chupa bien chupada( con ) en mi caso Ahora atienden gral paz parece .. Alguien sabe algo de anto av? Esa nunca la probe me da morbo sus tetas nose c9mo quedo post operación segun el foro.
  11. Me pregunto como será después de la cuarentena..... Los reencuentros....❤❤❤ Las despedidas... Los nuevos romances.... En cuál están ?
  12. Estos pibes si solo viven de esto, están al horno.
  13. Gente, encontré esta nenu en Moreno y me volvió loco. Alguno tiene xp con ella? Lo curioso es que apareció en plena cuarentena. Gabriela Soledad - Escort Travesti - Sexo3 WWW.SEXO3.COM Soy muy calentona y mimosa en la cama. Cumplí todas tus fantasías, morbos y fetiches junto a mí. Te espero para pasar un momento súper hot...
  14. Hola colegas, esta consulta va para los pasivos y versátiles del foro: ¿van a entrenar el asterisco durante la cuarentena, me refiero a usar algún objeto, o van a esperar a que pase todo esto para tener una especie de segunda pérdida de virginidad? Yo ya venía de más de un mes sin ir a ver a ninguna nenu, y calculo que serán unos meses más, y mi plan es que Celeste o Belu(Denisse) se encarguen de abrir lo que el tiempo está cerrando. Creo que voy a poder revivir esa emoción y esa adrenalina (siempre están, pero uno se va acostumbrando) que sentí la primera vez que visité a una chica trans.
  15. Hola colegas. Con esto de la cuarentena tengo el pelo muy largo y al no tener tijeras ni maquinita para el pelo, me puse a pensar que cuando vuelva todo a la normalidad.. Seria muy bueno que las escort adquieran este oficio y lo ofrezcan cono un servicio extra. Es una buena excusa para que uno se escape de la casa sin la necesidad de mentir. La verdad que solo escuche mitos sobre peluqueras que se dediquen a ambos rubros.. Nunca lo experimente. Existió esto alguna vez? Y si existió.. Seguira existiendo?
  16. Estimados, Leyendo un post sobre la cuarentena, y coincidiendo en que todos debemos guardarnos por un largo rato, me llamó la atención que alguien mencionó el tema de enviar dinero a los gatos preferidos..... Primero me sorprendió, y luego me quedé pensando. La verdad es que las chicas la van a pasar mal incluso después de la cuarentena, porque esto sigue para largo independientemente del levantamiento de la cuarentena. ¿porque no ayudar anuestra nenu preferida? y recomiendo que los que sepan como hacerlo, Háganlo! Dicho esto, ¿como se hace para mandar dinero sin tener que dejar los datos sobre nuestra identidad? Uno no quiere dejar rastros bancarios ni nada parecido. ¿como hacen para cobrar las que están haciendo videollamada? , de paso ¿cuanto están cobrando por semejante boludez? (en internet está lleno de buenos videos y gratis...) Por ejemplo, me pregunto si uno puede ir a un pago fácil o rapipago y pagar (ahí no se requiere identificación ni queda registro de la operación económica). De hecho ni siquiera se si están abiertos en cuarentena.... No se que piensan.... Simplemente se me ocurrió. Abzo. y a cuidarse!
  17. Estimados: Por lo que veo, al ser obligatoria en Argentina la cuarentena da absolutamente para todo. Y si esto se llega a prolongar en el tiempo, creo que van a pasar mas cosas como estas... Pasen y vean: [Hidden Content] [Hidden Content] Tenemos el caso, del automovilista que violó la cuarentena para ir a buscar travestis al barrio Constitución.... No solo no respetó la cuarentena, quedó detenido (aunque finalmente fue liberado).... [Hidden Content] [Hidden Content] [Hidden Content] Y este otro caso del agente de policía de mendoza que no tuvo mejor idea que salir de la cuarentena para tener sexo arriba del auto. Lo interesante de este caso es que el agente tenía parte de enfermo por un accidente laboral, no solamente le van a hacer un sumario para investigar su accionar sino que aparte de iniciarsele causa por violar la cuarentena, también le van a abrir otra causa por efectuar actos sexuales en la via pública. Está empezando a pegar mal la cuarentena sin dudas... Cordiales saludos para todos.
  18. Hablando con amigos y conocidos (desde la distancia, obvio) nos hemos hecho una pregunta y no coincidimos en la respuesta... a ver qué opinan ustedes. Se sabe que la cuarentena va para largo y, llegado el momento, de las cosas que se empiezan a normalizar el rubro de saunas, bares, discotecas, fiesteros, etc, va a ser probablemente lo último que se re-habilite. Creen que después de todo esto, la oferta que existe (o existía hasta el 19 de marzo) va a ser la misma? Todos estos cogederos (o centros de reunión, por decir otra cosa) tienen el músculo financiero para bancarse hasta que puedan volver a abrir? Y, aún así -para poner un ejemplo- un alto porcentaje del público que visita Homo Sapiens es lo que hoy día estaría catalogado como "grupo de riesgo"... volverían aún así, a un lugar donde la distancia segura es practicamente inexistente? Se van a renovar los negocios? Vamos a tener un periodo de transición hacia una nueva oferta de servicios? Un amigo dice que si el VIH o la Sífilis no los (nos) espanta de ir, menos lo va a hacer una "gripenzinha", para citar al Tío Bolsonaro. Qué dicen ustedes? Abrazo/codazo a todos, quédense en casa -si pueden- y cuidense.
  19. Buenas, como canalizan las ganas de estar con una TV? Probaron las video llamadas?
  20. Estimados amigos, colegas. Decir que la cosa está aburrida, no es secreto para nadie. Consulté al capo di tutti capi y me dió el okay. Dejo acá este cuento que escribí hace algunos años y que terminó siendo finalista en un concurso literario, como aporte para el entretenimiento de la comunidad. No hay putas, lo siento, corresponde al mundo del delito. El cuento se encuentra registado, aclaro por las dudas. Saludos a todos, menos a uno, que es alto soplador de bolsa. “EL SACADOR” Autor: Profe tumbero La noche había sido muy larga y el insomnio lo ató a ver escenas durante gran parte de ella. No obstante el sueño le llegó a la madrugada, quizá como trinchera para refugiarse del futuro inmediato. Sin embargo, implacable la alarma del reloj despertador que bailaba sobre la marcada fórmica, sin consideración y contemplaciones avasalló el silencio. Con un poco de malestar la apagó y con mucho esfuerzo se quitó la escarcha de la modorra que lo impelía a seguir bajo las cobijas. El ritual fue el mismo que la mayoría de las mañanas antes de que lo despidieran de su trabajo, de esto hacía varios meses, solo que en esta oportunidad consideró apropiado ingerir dos píldoras del medicamento anti hipertensivo. Miró la planchuela metálica que destellaba luces, suspiró hondamente y la colocó sobre la almohada. En instantes pasó por la cocina delante de sus padres, vestido con su traje color azul Francia, camisa blanca, corbata roja, un grueso sobretodo para enfrentar la gélida mañana y unos zapatos color negro que de tanto lustre, parecían como de charol. Saludó y se dirigió rápido a la alacena en donde tomó un vaso. Luego de llenarlo con agua de la canilla, de un golpe se tomó los comprimidos. El sabor agrio le deformó el rostro, pero hizo el esfuerzo para tragarlas. Al girar, se encontró con la mirada de reproche de su padre. -¿Sin nada en el estómago? ¡Qué bien! ¿Estás buscando una úlcera? - No pasa nada viejo – dijo con cierto aire de resignación - Todavía – respondió rápidamente el padre, a la vez que meneaba la cabeza acentuando su desaprobación. - Sentate Jorgito, comé estas tostadas que preparé – invitó la madre mientras señalaba un plato donde prolijamente estaban seis rodajas de pan untadas con dulce de leche. - No vieja, se me hace tarde. - Jorgito, es una sola. ¡No te cuesta nada! Aunque sea llevate alguna para el camino – insistió con una ternura que tan sólo una madre abnegada puede tener. - Está bien; me llevo una – respondió más con la intención de dejar tranquila a su madre que por el deseo de comer. Mientras retiraba una del plato cuidando de no mancharse con el dulce, aprovechó a palparse por encima de la ropa para verificar si tenía las pertenencias necesarias. Luego de comprobar que todo estaba en orden, se dirigió hacia la puerta de calle. Al girar su muñeca escuchó la voz de su madre que en elevando el tono le deseó suerte. Fue entonces que contuvo su respiración y cerró los ojos con pesada tristeza. Al ganar la calle, el viento helado le abofeteó la cara y le azotó los pantalones como si tratara de refugiarse debajo de ellos. Caminó varias cuadras con la cabeza baja, las solapas levantadas, sus manos apretujadas en un puño dentro de los bolsillos, el maletín pendiendo de una correa cruzada sobre su cuerpo y con un chorro de vapor que le bailoteaba por delante pero que no le sacaba una sonrisa adusta producida por alguna recóndita esperanza. Cuando llegó a destino se acercó de manera decidida, no tanto por su convencimiento, sino porque la baja temperaturas lo obligaba a buscar refugio. Tomó el picaporte de la puerta delantera y se topó con una mirada desafiante del conductor que lo hizo recordar. Raudo la soltó para tomar la de la puerta de atrás. Tras abrirla, se sentó. Mientras se desabotonaba el sobretodo y se acomodaba, escuchó. - Me sorprendiste; pensé que no ibas a venir – le dijo el chofer mientras lo miraba fijamente por el espejo retrovisor. - ¿Vamos? – respondió Jorge mientras escurría sus ojos por la ventanilla de su derecha y procurando acelerar el trámite. El conductor movió la palanca de al lado del volante haciendo que el ronroneo felino del motor en espera, se transformara en un gruñido metálico. A no ser por las voces del programa radial y por un llamado de la base para preguntarles si iban en camino, el viaje fue en casi total silencio. Sin embargo, Jorge repasó sus últimos años. El divorcio, el no poder ver a los hijos por ser usados como elemento de castigo por su infidelidad descubierta, las audiencias, las consultas a los abogados, las boletas y, como broche final, el despido y la imposibilidad de conseguir un nuevo empleo. Todo eso rematando en no poder enfrentar la montaña de deudas y gastos que lo llevó a vivir con sus padres, a no poder ver a sus hijos, a la depresión, angustia y a contactarse con un viejo amigo de la adolescencia para salir de la pesada situación en la que estaba y que lo llevó a estar sentado en ese taxi. Maldijo por lo bajo y con esa situación sobre los hombros, se justificó ante su conciencia. La frenada y la voz firme del chofer con un tono imperativo lo sacaron de sus divagaciones. - Listo, llegamos. Bajate y entra. Tomó el picaporte y al sacar una pierna del rodado, escuchó que el chofer le dijo: - Suerte Jorge. Salió sin emitir palabra alguna. Caminó los metros necesarios e ingresó resuelto. Miró el salón y se dirigió hacia unas sillas plásticas. Una vez sentado, abrió el maletín y comenzó a revolver los papeles que tenía en el interior, sin levantar su rostro. Se sonrió mientras pensaba en la ironía del destino acerca del uso que le daría a sus años de formación como pianista clásico. Pasados unos minutos, mientras revisaba una carpeta, un repiqueteo que provenía de atrás de las mamparas le erizó la piel. Sus ojos se apoyaron sobre los papeles de la carpeta, pero sin registrar ni una sola letra y ningún número. Un segundo, mucho más prolongado, le agitó el corazón. Levantó la punta de sus pies mientras apoyaba los talones en el suelo de mármol, tratando de ocultar la mezcla de ansiedad y nerviosismo que lo invadía. Se sucedieron repiqueteos de diferente duración, muchos, pero que con cada uno Jorge transpiraba más. Elevó su cara para contemplar el salón. Sintió como la transpiración le recorría su espalda y se chocaba con el elástico de su calzoncillo. Luego de un silencio prolongado, tomó conciencia que su tarea estaba cerca de terminar. Cerró con firmeza su carpeta y la metió de manera abrupta dentro de la valija. Sus ojos se cargaron de un brillo húmedo y se dispusieron a la tarea final mientras aflojaba el nudo de su corbata. Se vio así mismo como un cazador que apostado con su carabina ve que su presa se comienza a aproximar, pero que aún no está al alcance de tiro. Tras levantarse, contempló de lleno a la línea de cajas y a una puerta que estaba colocada a cierta distancia de éstas y de la cual salió un cincuentón con un buzo rojo de la escudería Ferrari puesto. Calvo, de abundante panza que no podía ser contenida dentro de los pantalones vaqueros, de manos robustas pero con dedos cortos, que con inocultable esfuerzo acarreaba un bolso de tela gruesa de color azul con su correa cruzada por el tronco. El hombre salió decidido y con un andar muy rápido para las cortas piernas que tenía. Pasó a su lado y fue entonces que pudo apreciar que llevaba gruesas gafas de marco plástico. Iba sonriendo, como si estuviera sofrenando su alegría. Comenzó a seguirlo, mientras colocaba su mano dentro del bolsillo de su saco. Ni bien ambos salieron del banco, Jorge lo dejó alejarse, mientras lo controlaba con la vista. Extrajo su celular y le oprimió un botón. Casi sin tiempo de espera, del otro lado lo atendieron. - ¿Lo ven al hombre calvo del bolso azul? Ese que tiene un buzo rojo y que está llegando a la esquina – indicó Jorge. - ¿De cuánto hablamos? – le preguntaron del otro lado de la línea. - Fueron más de veinte recuentos. Algunos de medio minuto. Si son dólares, lleva en el bolso una fortuna – aclaró Jorge. - Lo tenemos; te avisamos – tras lo cual el hombre cortó la comunicación. Jorge se dirigió en sentido contrario al que iba el hombre del bolso. Paró un taxi y se introdujo. Ni bien se sentó, se quitó el maletín para arrojarlo a un costado. Ya no sentía frío, tan sólo su corazón parecía que estallaría de un momento a otro. A pesar de las bajas temperaturas, estaba empapado. - ¿Es el pelado del bolso? – le preguntó el chofer que lo había alcanzado. - Ajá – respondió angustiado Jorge. - Se subió a ese autito – dijo el conductor con un tono que demostraba estar extrañado y luego preguntó - ¿cuánto? – mientras aceleraba de manera pausada. - Si son dólares, debe ser entre un millón a millón y medio – sentenció Jorge. - ¡Ja! – gritó de alegría su compañero para felicitarlo - ¡qué suerte para tu primer trabajo de “sacador”[1]! Jorge optó por mantener el silencio, mientras observaba al alborozado chofer por el reflejo del espejo. Entonces apreció como el taxi tomaba un rumbo que no era el acordado. -¡Para! ¿Adónde vamos? - consultó mientras se reincorporaba ayudándose de un tirón que hizo con sus brazos tras apoyar sus manos en el respaldo del asiento del acompañante. - Lo seguimos – aclaró lacónicamente el conductor. - ¿Para qué? – preguntó Jorge con preocupación. - ¿Y vos qué pensás? Abrí la guantera. ¡Dale! – ordenó el conductor a la vez que sujetaba el volante con la mano izquierda, señalaba con la derecha de manera enérgica. Al oprimir el botón de apertura, los brillos provenientes de un revolver cromado de cachas negras dejaron boquiabierto a Jorge. Tan solo fue capaz de hilvanar una pregunta. - ¿Y esto? - Pisapapeles – respondió con ironía. Tras lo cual, cambiando radicalmente de tono de voz, le repreguntó: ¿Sos boludo[2] o te hacés? – entonces le advirtió sin sacar los ojos del camino - el “rofie”[3] está listo para disparar y hay más municiones en la guantera. Tomalo. Tras recuperar su habla, ahogada en el espanto que le produjeron las órdenes del conductor, preguntó con voz trémula, casi al borde de la desesperación: - ¿Te parece que sea necesario? – Vamos de apoyo. Si ese fulano lleva tanta guita, por ahí no está solo – respondió con dureza mientras giraba a la izquierda de manera vehemente, haciendo que Jorge diera contra la puerta por la fuerza centrífuga. - ¡Apoyo! – se horrorizó pensando que su participación en el ilícito había terminado, pero encontrándose con esta desagradable sorpresa e imaginando tener que enfrentarse a los tiros; él que jamás había disparado antes. - ¡Claro! – para agregar mientras miraba a Jorge – además, para asegurarnos nuestra “astilla” [4] ya que uno de los pibes es nuevo como vos, no sea cosa que se quiera “tomar el palo” [5] con todo. - Pero Kuki, ¡son nuestros compañeros! – gritó Jorge, tratando de hacer que desista de la idea de seguir al calvo del banco. - ¡Ja! ¿Compañeros? – exclamó vehemente Kuki, mientras giró su cabeza un segundo para mirarlo a Jorge. - Claro – insistió Jorge. - Somos compañeros le dijo la concha[6] al culo y este le respondió, sí pero mientras vos te comés el chorizo, a mi me dejás los huevos – para explotar en una carcajada. Jorge dejó caer su peso sobre el asiento para sumergirse en un océano de silencio en donde se ahogó por la angustia y los reproches de su conciencia. Ni el zarandeado que producía el auto en su derrota, producto de las frenadas y aceleradas por el frenesí del conductor, lo sacaron de su ostracismo espiritual. ¿Qué les diría a sus padres si lo apresaran? ¿Volvería a ver a sus hijos? ¿Serían capaces sus padres de soportar la ignominia de tener un hijo preso? Buscó en su bolsillo la píldora antihipertensiva y se encontró con su recuerdo de haberla dejado sobre la almohada. Resopló fastidiado, cuando escuchó a Kuki que advirtió. - ¡Ahí se detuvo! – tras lo cual comenzó a aminorar la marcha del móvil. - ¿Dónde? – preguntó lacónicamente Jorge, a la vez que meneaba su cabeza tratando de ubicar el lugar de estacionamiento. - Se metió en el garaje – señaló el conductor, mientras hacía que llevaba su mano al reloj del taxímetro, procurando simular el cobro de un viaje normal. Tras mirar por el espejo de la izquierda, comenzó a maniobrar para arrimar el vehículo al cordón de la acera y dejarle el paso a dos motos que venían cada una de ellas con dos pasajeros y que, tras pasar al taxi por su izquierda, se frenaron en la puerta del estacionamiento. Los hombres acompañantes, ágiles como leopardos, descendieron sin quitarse los cascos y llevándose la mano a la cintura se introdujeron corriendo al estacionamiento. Jorge no podía quitar los ojos de la puerta de ingreso, tratando de adivinar lo que ocurría escuchando los ruidos que provenían del interior. Solamente el tamborileo ansioso del chofer sobre el volante se dejaba oír dentro del habitáculo del taxi. A pesar de la ansiedad de la situación, pudo percatarse que Kuki había cruzado el vehículo en la calle, cortando el tránsito. - ¿Qué hacés? – preguntó extrañado Jorge, con cierta preocupación, pensando que esa actitud los exponía y evidenciaba como cómplices. - Cortando el tránsito como apoyo, boludo. ¿Qué te pensás? – respondió de manera enérgica Kuki, sin sacar los ojos de ambas motos que ronroneaban por sobre los ladridos de un perro. Los minutos se alargaban, lo que intranquilizaba a Jorge, sin embargo, consideraba que eso sería normal, hasta que Kuki exclamó: - ¿Qué mierda pasa? ¿Por qué no salen? Eso hizo que la desesperación lo ganara y le solicitara desesperado a su compañero. - Vámonos, vámonos ya. - ¿Qué te pasa pedazo de “ortiva”[7]? Acá nos quedamos; los vamos a bancar. En ese momento se escuchó un disparo. Luego un profundo silencio; hasta el perro había dejado de ladrar. Los ojos de Jorge se desorbitaron y con sus manos se alisó el cabello aplastándolo contra el cráneo, nervioso. Miró hacia el piso, preso de la preocupación, cuando se escuchó un segundo disparo. - Los mataron, los mataron; vámonos a la mierda – rogó Jorge a su cómplice. En eso los dos hombres volvieron. Uno con el pesado y enorme bolso azul sobre la espalda que ayudaba a su compañero que corría con cierta dificultad. Absorto por la situación, Jorge no se percató de una sombra que pasaba a su izquierda. Tan sólo se dio cuenta cuando una voz femenina se presentó. - ¡Alto policía! Arrojen las armas y tírense al piso. Los hombres que provenían del estacionamiento se detuvieron y soltaron sus revólveres. Mientras esto ocurría Jorge se llevó las manos al rostro, sus peores pesadillas se cumplirían y comenzó a maldecirse, hasta que un estampido lo sobresaltó. Se encontró con que la ventanilla izquierda del taxi ya no existía y de la mano del chofer, una escopeta recortada humeaba. Se abalanzó a la izquierda del habitáculo para ver lo que había ocurrido, aunque lo presentía, mientras Kuki pegó un alarido gutural. - ¡Vamos “gatos”[8] tómense el palo! Al mirar el asfalto vio como la gorra de la agente estaba a metros de su cuerpo, que se encontraba dentro de un creciente charco. Acomodó su brazo sobre la arista de la puerta con la ventanilla y se contuvo para no llorar. Ni siquiera el bramido de las motos que rugieron como fieras posesas lo sacó de la escena de la joven oficial muerta. Inmediatamente después que las motos partieron, Kuki aceleró al taxi. Al pasar por la puerta vieron que un hombre lo ayudaba a levantarse al calvo del banco, que tirado en el piso se tomaba la cabeza de la cual manaba abundante sangre. A un costado, el cuerpo de un pastor alemán yacía inmóvil. Sintió lástima por todo y cierto asco hasta por él mismo, pero ya era tarde. Tarde para reproches, tarde para todo. Él, se había transformado en un delincuente. Kuki comenzó una carrera frenética y dobló en la esquina a la derecha, tratando de despegarse del recorrido de las motos. Ingresó en una avenida arbolada haciendo que la alternación de sombras e iluminación sobresaltara a Jorge, que le pidió que redujera la velocidad. - ¿Más despacio? No papi, no quiero volver más a la “tumba”[9] – le respondió su compañero sin sacar la mirada del para brisas. La palabra “tumba” le caló hondo, como una daga que le destrozaba las entrañas y lo motivó para reprocharle. Aún él, que nunca había tenido nada que ver con el mundo del delito, sabía que Kuki estaba haciendo referencia a caer presos. - ¿Sabés cuánto nos van a dar si nos agarran? – preguntó con preocupación. - ¡Perpetua! ¿Te pensás que estás hablando con un gil? ¿Qué te pasa? – respondió fastidiado. - ¿Para qué la mataste? – continuó con la cantaleta Jorge. - ¿Preferías caer preso “bigote”[10]? Escuchame, este trabajo es para los que tienen pelotas. Tanto el nuestro como el de los “ratis”[11]. Si no tenés estómago no podés “poner el pecho”[12]. ¿Entendiste Jorgito? No es una cuestión de conseguir guita solamente; es una postura frente a la vida. La tomás o la dejás. Vos te subiste a este bondi[13] por la guita ¿no es cierto? - Si – afirmó sin poder contener su angustia. - Bueno, está atento por si algún cobani[14] asoma el morro, entonces le volás el gorro. ¿Estamos? Ellos tiran al que conduce para que nos detengamos. Vos le vas a tirar al pecho al primero que veas, que con eso sólo se acobardan y nos da tiempo para rajar. ¿Entendiste Jorge? Jorge tragó saliva y sintió como su estómago se convulsionaba. Respiró hondo para intentar relajarse y pensó que él tan sólo quería dinero para poder pagar el dinero atrasado de la cuota alimentaria, pagar los honorarios de abogados y de la trabajadora social que el juzgado le había impuesto para ver a sus hijos. Ahora, sus problemas se habían multiplicado. Consideró que lo mejor era hacer silencio; debía dejar a que Kuki pudiera conducir con la mayor atención posible y rogar de no cruzarse con ninguna patrulla y para no tener que emprenderla a los disparos. En pocos minutos el taxi logró alejarse lo suficiente, con lo cual aminoró la marcha para no llamar la atención. - Parece que los perdimos – deslizó Kuki con un tono demostrando alivio. Jorge respondió con un movimiento de cabeza, sin poder salir de las cavilaciones de sus pesadillas. - Vamos al punto de encuentro – decidió Kuki con firmeza. - ¿Y si está la cana [15]? – consultó Jorge con un hilo de voz. - Si podemos nos “paramos de manos”[16]; sino “pinchamos”[17]. ¿Qué más? – respondió encogiéndose de hombros y con un tono de gran naturalidad. El taxi se deslizó en las proximidades del parque bajo la sombra producida por las frondosas tipas, acercándose con recelo al lugar escogido. Tanto Kuki como él, tratando de escudriñar cualquier emboscada policial. Sin embargo un alivio recorrió el cuerpo de Jorge cuando la voz aguardentosa del chofer dijo alborozada: - Ahí están llegando. ¡Zafaron los guachos [18]! Ambas motos iban a la par, como paseando. Jorge se apresuró a ver si llevaban el enorme bolso azul. No pudo contener un suspiro al ver que uno de los compañeros lo cargaba. Cuando los motociclistas los divisaron se acercaron a ellos. Frenaron a un costado del borde de la acera y los hombres que habían ingresado al estacionamiento se les acercaron con el bolso. Fue entonces que Kuki y Jorge bajaron del taxi. - ¿Qué les pasó allá? ¿Por qué tardaron tanto? – preguntó Jorge - Primero tuvimos que forcejear con ese gordo “ortiva” que no quería largar el bolso. No nos quedó otra que partirle el zapallo[19] de un culatazo al puto ese – explicó uno de los motociclistas. - Sí, nos gritaba que lo íbamos a arruinar, que no iba a poder seguir trabajando – agregó el otro, que se apoyó sobre el taxi. - Después apareció un perro, que lo mordió al cabezón – aportó el que llevaba el bolso, señalando a su compañero. - ¡No! ¡Mal ahí![20] – dijo Kuki. - No quedó otra que rematarlo al bicho ese – explicó “El Goñi”. - Perro de mierda – sentenció el Cabezón, masajeándose el muslo mordido por el can. Entonces “El Goñi” soltó el bolso sobre el capó del taxi y un sonido a metal les llamó la atención. Kuki apresuró los trámites, abriendo el cierre a cremallera, para determinar cuánto sería el monto del botín. - La puta madre. ¡La puta madre! - gritó Kuki, a la vez que le daba un puñetazo con el borde de la mano a la chapa del guardabarro. El Goñi, con los ojos desorbitados introdujo su mano. Con movimientos lentos extrajo un destornillador eléctrico, a la vez que exclamó: - La concha de la lora. Jorge, sin poder entender lo que ocurría, se acercó. Le llamó la atención unos rectángulos blancos de cartón que asomaban de un bolsillo interno del bolso. Tomó uno y lo miró. Entonces leyó en voz alta. - Sebastián Fariña, técnico reparador de máquinas contadoras de billetes. [1] “Sacador”: Término usado dentro del submundo del delito para definir al miembro de la banda que actúa dentro del banco determinando quién retira dinero señalándoselo al resto de los miembros para que lo roben afuera. [2] “Boludo”: Idiota. [3] “Rofie”= “fierro”: arma. [4] “Astilla”: Parte del botín. [5] “Tomar el palo”: Irse, escapar. [6] “Concha”: Vagina. [7] “Ortiva”: Mala persona. [8] “Gatos”: En el sentido de la frase es idiotas. [9] “Tumba”: Cárcel. [10] “Bigote”: Tonto. [11] “Ratis”: Policía. [12] “Poner el pecho”: Salir a robar. [13] “Bondi”: problema, situación. [14] “Cobani”: policía. [15] “Cana”: Policía. [16] “Pararse de manos”: pelear, enfrentarse. [17] “Pinchamos”: detenidos por la policía. [18] “Guachos”: En el sentido de la frase sería muchachos. [19] “Zapallo”: cabeza. [20] “Mal ahí”: ¡Qué desgracia!
  21. A darle a la rosca y al huevo pero en casa!!! Felicidades.
  22. Confieso que la cuarentena me tiene bastante caliente y ayer me encontre revisando los contactos para ver si algun escort conocido me inspiraba suficiente confianza como para llamarlo y averiguar si estaria dispuesto para un encuentro. Solo llegue hasta ahi, no llame a nadie aun, pero me preguntaba que piensan los compañeros del foro asi que abri la encuesta. Voten y opinen como quieran, solo sean respetuosos en sus juicios y criticas a quienes opinen distinto, despues de todo es solo calentura y cada uno la maneja como puede. Abrazos.
×
×
  • Create New...

Important Information

Terms of Use Privacy Policy