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XP Trío con Luciana y Macarena. La revancha.

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  • XP Trío con Luciana y Macarena. La revancha.

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    Bueno gente del foro, voy a contarles la siguiente experiencia.
    Sin embargo, quiero anticiparles a todos los lectores que intentaré ensayar un relato erótico. Por este motivo la narración será algo extensa. Así que estimado amigo, si usted no desea zambullirse en esta amplia vivencia real narrada a modo de cuento, lo invito a moverse hasta el final.
    Allí colocaré un pequeñísimo resumen.
    Deseo hacerlo de este modo por cuanto días atrás leí un relato erótico que me hizo recordar épocas de adolescente donde solía tener este tipo de lectura. Al punto tal que aprendí el portugués de este modo. Y la verdad es que me excitaban mucho y éste de días atrás también lo logró.
    A quienes deseen acompañarme, bienvenidos, y espero no defraudarlos.
    Y como los gustos hay que dárselos en vida, aquí va.
    La historia comienza así:
    Domingo a la medianoche. Ya habiendo cumplido mis funciones de padre, y luego de haber tenido un día de buen descanso, se me cruzó por la cabeza la idea de ir a recorrer las calles.
    De todos modos, necesitaba salir, pues debía alinear los faros de mi coche, los cuales luego de haber hecho cambiar las lámparas habían quedado algo torcidos.
    A unas cuadras de casa, sabía que había una calle que estaba a oscuras, lo cual me pareció el mejor lugar para proceder a mi labor.
    Una vez llegado allí, me quité la remera y tapé el faro izquierdo para alinear el derecho. La fresca brisa de la noche me hizo sentir muy cómodo, y la clara penumbra me invitaba a seguir disfrutándola.
    Repetí la operación en la otra óptica y procedí a efectuar los ajustes.
    Una pareja surgió de la oscuridad, caminado hacia mi. Luego cruzaron la calle. Los vi tan juntos que me pregunté si mi actitud les habrá inspirado temor. O tal vez iban tan acaramelados que ni siquiera notaron mi presencia.
    Como sea, esa pareja me hacía convencer mas de que la noche estaba para pasarla acompañado.
    Cuando hube terminado mi labor pseudo mecánica, quité la remera del faro y cerré el capot.
    Noté el calor que había tomado la prenda, por lo que procedí a ventilarla un poco. La brisa que corría ayudaba. Finalmente me la puse, entré al auto y me coloqué el cinturón de seguridad.
    Mientras arrancaba, un aroma a almizcle, maderas y citrus invadió mi olfato. El perfume Tzar que mas temprano me había colocado, reaccionaba con el calor de la remera al contacto con mi cuerpo, desatando unas notas especiadas con tonos de musgo, lavanda y patchuli.
    La radio, pasando un tema jazzero de Luis Salinas, completaba el paquete. No cabía dudas que se imponía dar un paseo y ver qué nos ofrecía la noche.
    Así fue que enfilé para la Zona Roja.
    La verdad es que no había mucho. Ya cerca de las 1 de la madrugada del lunes, en mi primera recorrida, no pude ver muchas chicas esperando acción.
    Completando el recorrido, tomé por Cerrito sin ver a ninguna en la esquina de Entre Ríos. Llego a Mitre, y donde habitualmente se paran tampoco veo a nadie, por lo que doblo para tomar esa calle.
    En la pasarela que forma la entrada del Edificio de la ochava nordeste veo dos chicas que me saludan. Honestamente, a primera vista vi dos figuras que creí se tratarían de moradoras del edificio, pero su saludo dio cuenta de mi error.
    Eran Luciana y Macarena.
    Mucarena es una bella mujer de 23 años, pelo oscuro y de largo hasta los hombros, tez blanca, ojos oscuros, su sonrisa se ilumina con el aplique de una estrellita plateada en uno de sus dientes superiores. Es tan parecida a la actriz Romina Ricci que perturba. Si bien es flaca tiene un lindo cuerpo joven. Senos importantes con uno pezones rosados apenas formados. Y una cola pequeña pero en armonía con su físico.
    Luciana es una travesti muy femenina, morocha de pelo largo, buenos pechos siliconados, aunque han tenido un buen aporte de hormonas lo que los hacen muy naturales, y como su tamaño no es exagerado, se complementan muy bien con su baja estatura. A ella también se le ilumina la sonrisa, pero en su caso se debe a una corona de acero inoxidable. Buena cola, y fundamentalmente una piel muy suave.
    Ya habíamos tenido nuestra primera experiencia como trío. La que si bien había sido buena, para mi gusto, le habían faltado matices que la podían hacer mejorable. (http://www.foro-escorts.com.ar/foros/showthread.php?t=65239 )
    La cuestión es que desde esa vez, a mí me había quedado la idea de tener un encuentro con Macarena a solas. Ya que me había gustado y además creía que necesitaba cierta orientación para su participación en tríos. Por ello acudí a la ayuda de mis compañeros de foro.
    En nuestro primer encuentro Macarena había demostrado algo de pasividad, como muy esperando que le hagan lo suyo.
    Esto no es posible en un trío, pues la pasividad termina siendo una actitud que genera aislamiento.
    Además, existía una clara tensión sexual de Macarena hacia Luciana, ya que tenía ciertos deseos de ser poseída por la travesti, quien al ser tan pasiva, no le gustaba mucho la idea.
    En definitiva, ése encuentro, si bien no había sido malo, requería de ajustes. Los cuales fueron conversados en la charla posterior al acto.
    Como decía, tenía buenas ganas de concretar un encuentro con Macarena, razón por la cual, rápidamente di la vuelta manzana y me estacioné frente a ellas.
    - “Hola papi cómo estas?” - Me consultó Macarena retorciendo su cuerpito sensualmente.
    - “¿Salimos los tres, de nuevo, mi amor?” - Preguntó Luciana.
    Luego de un chichoneo jocoso, donde Macarena me contó que días atrás habían hecho un trío con un cliente y en donde Luciana se la había puesto y que la habían pasado muy bien, vino la pregunta de rigor.
    - ¿Salimos?
    Como yo no contaba con efectivo para salir con las dos, les dije qué solo podía hacerlo con una de ellas. Entonces le pregunté a Macarena si quería que saliéramos los dos. Ella me dice una tarifa que era el 75% de lo que me habían salido las dos la primera vez. Medio extrañado y jodiendo le repregunté, hasta que Luciana me dijo que por esa plata salíamos los tres. Vamos entonces.
    Subieron al coche y fuimos para mi departamento. En el viaje Luciana, que estaba sentada atrás me venía acariciando el pelo, y Macarena, a mi lado, la pierna; mientras yo entre cambio y cambio las toqueteaba.
    Cuando llegamos y bajamos del coche, Luciana me abrazó y yo en el medio de las dos la abracé a Macarena, así fuimos desde el coche a la puerta del departamento.
    Haría falta agregar que unos muchachos que pasaban por ahí me gritaron:
    - “¡Largá una!”
    Parece ser que la noche estaba pintando muy bien.
    Subimos al departamento.
    Una vez allí, comenzaron los preparativos. Los tres juntos nos fuimos quitando la ropa entre besos y arrumacos, hasta quedar sólo en bombachas y slip.
    Macarena se separó para encargarse de las luces.
    En ése punto, Luciana ya estaba tirada en la cama boca abajo, con su culo parado y una tanga amarilla que le resaltaba su trasero. Prontamente me encontré refregando mi pene contra su anatomía.
    Luego de varias pruebas Macarena se decidió por dejar sólo la luz negra, lo que hacía el ambiente muy intimista.
    Allí se nos unió nuevamente, entonces me tiré en la cama boca arriba, de modo de quedar entre ambas.
    Entonces allí nos abrazamos los tres y nuestras piernas comenzaron a enredarse y restregarse. Muchos besos y chupones con Luciana, mientras que con Macarena los besos sólo se repartían en el cuello, y su rostro, ya que ella no besa en la boca.
    Mis manos se repartían recorriendo ambas en un movimiento acompasado y preciso. Iban de palpar las nalgas para luego subir por sus espaldas, girar por las costillas y detenerse en sus senos. Esta loca carrera, tenía una gran diferencia y eso era que a la derecha la tenía a Luciana y a la izquierda a Macarena. De tanto en tanto, alzaba mi cabeza y me detenía a saborear los pechos de una o de la otra, como si tratara del juego de las diferencias.
    Una con una contextura algo mas maciza y la otra con un tacto mas suave, pero ambas con una redondez justa para alcanzar a llenar las palmas de mis manos.
    Ellas, iban recorriendo mi cuerpo con sus manos, tocando mi pecho, jugando con mis tetillas, y pasando por mi entrepierna. Ahora jugando con mi cabello…
    Así, de tanto comparar las fui juntando cada vez mas hasta que sus rostros se encontraron a escasos 20 centímetros.
    En ese punto les pedí que se besaran.
    Sus bocas se fundieron apasionadamente frente a mi. Vi como sus lenguas se entrelazaban apasionadamente, y sus manos abandonaban mi cuerpo para acariciarse la una a la otra. Ambas se tocaban y enfrentaban sus tetas, haciendo que sus pezones se rocen, se aprieten, para luego posar sus manos en los pechos de la otra. Un guiño de Luciana me invitó a unirme.
    Y así, nuestras bocas se unieron en un beso tan caliente como la triple frontera, así pude saborear la lengua de Macarena, que al advertirlo se nos separó para quitarme el slip.
    Ésa actitud esquiva de Macarena, lejos de molestarme, me erotiza. En cualquier otra, de seguro es un punto en contra muy importante.
    Considero los besos muy significativos a la hora de hacer el amor. Para mi es un vínculo necesario.
    No comprendo cómo son capaces de chuparte la pija y que luego no quieran besarte. En el caso de Macarena, sin embargo, reemplaza los besos con unas miradas como que te dicen “cogéme toda” y además, tiene la asistencia de Luciana, cuyos besos son muy buenos.
    Cuando me quitó el slip, Maca ya intentaba colocarme el profiláctico, sin embargo, la atraje hasta mi para seguir con esta loca danza, donde nos tacábamos, nos besábamos, y nos acariciábamos retorciéndonos como si estuviéramos poseídos.
    La recosté casi sobre mi cuerpo, y comencé a besarle la espalda y el cuello muy tiernamente, mientras palpaba sus apetitosos senos. Podía sentir su cola apretarse contra mi pierna izquierda, la que rápidamente se acomodó entre sus nalgas y eso me provocaba un placer enorme, especialmente cuando las palpitaciones de mi miembro, empujado por la pierna de Luciana tocaba la nalga derecha de Maca.
    Al tiempo, Macarena giró y enfrentando a Luciana nuevamente se besaron larga y desenfrenadamente, hasta que Luciana me atrajo hasta ellas para unirme a ese baile licencioso de lenguas.
    A esa altura, mi miembro ya estaba hecho un garrote, y verdaderamente no soy conciente de dónde estaban mis manos, ni las de ellas, pero la idea fundamental era la de buscar y otorgar placer.
    De nuevo, Macarena se nos separó gentilmente, para colocarme un preservativo, y así, mientras seguía, besando y lamiendo los senos de Luciana, Macarena empezó a lamer mi miembro, para finalmente introducirlo enteramente en su boca.
    ¡Qué placer!
    Cada parte de mi cuerpo tenía su atención. Mis dos cabezas estaban siendo atendidas de la mejor manera. Luciana, con sus besos y sus pechos saciaba mi sed en la superior, y Macarena, se encargaba de trabajar la inferior.
    De alguna manera me las ingenié para alcanzar la entrepierna de Macarena. Al correr su tanga a un costado pude sentir cómo su sexo se estaba mojando. Así, empecé a acariciar su clítoris, masajeándolo suavemente y tratando de sentir, en mi propio sinsentido, cómo ella iba disfrutando de mis caricias.

    Luego de un rato así, tomé el rostro de Luciana y la besé apasionadamente. Al separar nuestros labios, mis manos, que nunca habían soltado su rostro, la guiaron hasta mi entrepierna.
    Pude sentir cómo dos cantantes líricas se peleaban por mi micrófono. Sus lenguas parecían anudarse y usaban mi miembro como si fuera la soga de una cinchada. Una succionaba mi glande y abarcaba parte del tronco y la otra lamía el resto para bajar a mis bolas y seguir un poco más abajo hasta jugar en mi ano.
    Ambas luchaban por mi miembro a lengua partida. Y aprovechaban la ocasión para fundirse en interminables besos teniendo a mi falo como único testigo, del cual se agarraban como si fueran a caer al más profundo de los abismos del placer.
    Pasé un rato así, y podía sentir los dos estilos de fellatio. El femenino, tan suave y delicado con leves roces, y aún cuando le imprimía velocidad seguía siendo tierno. Y el estilo travesti de felación, mas guarro, mas jugoso, mas brusco, mas impetuoso. Tal vez sea la lengua más áspera la que hace la diferencia. No sé. Son muchos los que dicen que los travestis la chupan mejor. Puede que sea cierto, pero lo mejor sin dudas, es esta combinación. Es como si fuera inesperado el tipo de mamada que vas a tener, por momentos suaves y delicados y al momento una más intensa y voluptuosa.
    Luego de un rato Luciana se apoderó de mi lanza. Pude contemplar a Macarena observando el trabajo arduo y dedicado que me daba Luciana.
    Allí pasamos a la fase dos diría yo.
    Atraje suavemente a Macarena hacia mí, y comencé a besar su rostro y cuello, me aferré nuevamente a sus tetas, le quité la bombacha y rápidamente, volví a masajear su vagina.
    Como notaba que esto no la alcanzaba a llenar, y además podía ver sus ojos mirando continuamente a Luciana; con mi mano derecha tomé su mano derecha, la palma de mi mano sobre el dorso de su mano, y estirándola hasta el sexo de Luciana, comenzamos a darle unos masajes a su miembro.
    Por momentos nos separabamos porque a mi me gustaba mas explorar su culo y hurguetear en su ano. Pero cada tanto volvía a buscar su mano para constatar si seguía en su labor. Así noté que la trusa de Luciana dificultaba el trabajo de Macarena, por ello deslizando un dedo en su interior, aparté la prenda hacia un costado liberando el miembro que apresado en tan diminuta bombachita empezaba a hincharse cada vez mas.
    Por momentos, tomaba la mano de Macarena, y usándola como guante, tomábamos el pene de Luciana y lo meneaba del modo que a mi me gustaba que me lo hicieran, como enseñándole lo que debía hacer.
    Continuamos un rato en esta posición, Luciana denotaba su excitación creciente del modo en que me iba chupando el pene, con mayor rapidez y lamiendo mis huevos y eventualmente dándome algunos besos negros.
    Mis dedos exploradores en el interior del ano de Luciana y los masajes de Macarena en su miembro terminaron por darle mayor rigidez. En una de esas, cuando intenté buscar de nuevo la mano de macarena me dijo sin ocultar emoción:
    - “¡Se le esta poniendo dura!”
    - “¡Chupamelá! ¡Chupamelá!” -Contestó Luciana casi rogando.
    Entonces, separándosenos, buscó un profiláctico.
    Mientras, terminé de quitar la tanga de Luciana, y me incorporé levemente, haciendo que sus succiones se transformaran en gargantas profundas, emitiendo esos sonidos guturales tan característicos del atragantamiento.
    Cuando volvió Macarena a nosotros y le colocó el preservativo a Luciana, pude ver que su miembro era termino medio, pero de menor tamaño que el mío.
    En el amor, como en la guerra, la espada mas larga te otorga confianza. Por lo cual psicológicamente me hizo sentir el macho dominante y adquirí una aptitud más posesiva.
    Esa visión hizo que mi miembro adquiriera mayor firmeza y podría jurar que hasta se agrandó. Estaba gordo y duro entrando y saliendo de la boca de Luciana que a esa altura mamaba como una poseída.
    Mientras tanto Macarena lamía y chupaba el miembro de Luciana con sonora dedicación, dejándolo más y más duro.
    Para completar el triángulo, me recosté con mi cabeza hacia el lado de Macarena, y le separé las piernas. Ella dejó de mamar y me miró.
    - “Tranquila, no te voy a chupar” – le dije.
    Ya sabía que no quería que le practicaran cunnilingus, y la verdad es que yo tampoco tenía la intención. No es que no me guste, adoro lamer vulvas carnosas y depiladas, pero no lo hago con las callejeras. Locuras de uno, ¿vio?
    Lo que hice fue besar dulcemente sus muslos, su vientre, su ingle, me detuve jugar con mi lengua en el “piercing” de su ombligo, y así fui recorriendo los puntos. La idea era generar mas deseo en ella.
    Mi mano, la cual no tenía ningún tipo de “contraindicación” jugaba con los pelitos recortados de su pubis y luego seguía por los labios mayores, los labios menores, el clítoris y de vez en cuando introducía alguno de mis dedos un tanto en su vagina.
    Mis besos, después, fueron subiendo hasta depositar mis labios en uno de sus magníficos y jóvenes senos, donde me quedé mamando extasiado al la espera de que fluyera su néctar.
    Así estuvimos un muy buen rato, en este triángulo amoroso, donde nos dedicábamos a dar y recibir placer. Con Macarena mamándole la polla a Luciana, ésta mamándome el pene a mí y yo mamando de los pechos de Macarena. Hasta que todo terminó con su exclamación emocionada.
    - “¡Ya la tiene dura!”
    Rápidamente, y como en un vals perfectamente planificado y practicado, todos tomamos nuestras posiciones a la fase tres.
    Macarena, se acostó boca arriba con las piernas separadas.
    Luciana la enfrentó, se acomodó entre sus piernas y tomando su miembro acomodó su cabeza en la abertura vaginal. Luego la penetró lentamente, comenzando un vaivén cadencioso.
    Una vez que noté que Luciana se había insertado en la vagina de Macarena, y ambas empezaban a moverse acompasadamente, llegó mi turno.
    Coloqué un poco de saliva en mis dedos, unté el ano de Luciana, y posicionando mi pene de manera adecuada la penetré analmente, sumándome al traqueteo que ellas llevaban.
    Que maravillosa sensación… El culito apretado de Luciana me hacía sentir cada milimetro que introducía, pero a medida que profundizaba la penetración, más justo lo sentía. La inflamación de su propio pene, taladrando a fondo la vagina de Macarena hacía más estrecho y caliente su canal.
    Macarena estaba con las piernas alzadas, con sus muslos trabados en los antebrazos de Luciana, quien se las abría un poco cada vez, y dándole con creciente fuerza las estiraba para atrás.
    Tratando de estirar el placer lo máximo posible, disfrutaba de ver el rostro satisfecho de Macarena y su sonrisa cómplice al ver su sueño realizado. Mis manos iban desde los pechos de Luciana a los senos de Macarena. Cuando no optaba por tener una teta de cada una.
    Eventualmente me recostaba más sobre Luciana, haciendo que el sándwich se apretara, y que las rodillas de Macarena casi tocaran sus hombros, acariciando a ambas de manera alternada.
    Luego comencé a hacer meneos circulares con mi pelvis, haciendo que los movimientos fueran más desacompasados, para retrasar el placer final.
    Nuestros gemidos eran intensos y denotaban cuánto gozábamos.
    En este tren continuamos unos cinco minutos, hasta que me aferré a la cintura de Luciana, y comencé a bombear con fuerza. Sacaba mi pene hasta unos tres cuartos y volvía a arremeter con fuerza, en un movimiento frenético que en su rebote se hacía más y más placentero. En eso, Luciana, quien tenía demasiado placer desde sus dos frentes gritó:
    - “¡Voy a acabar!”

    Esa fue la señal para que yo incrementara mis empelladas más y más, hasta hacerla explotar en un tremendo orgasmo que la hizo gritar de un modo animal.
    Fue tan fuerte su orgasmo que casi me arrastró a mí, que por poco me dejo llevar, sin embargo, en el último segundo, abrí mis ojos y observé la cara de goce de Macarena y tuve que apretar mi pubococcígeo de un modo feroz para no acabar allí mismo, sin embargo, logré alcanzar algunos espasmos del orgasmo. El pequeño descanso del clímax, me permitió volver a hacer algunos movimientos más lentos, mientras Luciana aullaba de placer, ya que no le permitía hacer su descanso post-orgasmo.
    Así y todo, se retiró de Macarena, quien se quejaba de la posición que traía y gimiendo me llamaba para que la fuera a follar.
    - “¡Cogéla, cogéla, rompele la concha!” - casi gritaba Luciana.
    - “¡Cambiate el forro!” - ordenó Macarena.
    Y yo muy obediente, hice el cambio de preservativo. Recuerdo pocas veces haber visto mi falo de ese modo. Estaba gordo y largo por la excitación. Me costaba desenrollar el profiláctico sobre mi pene y podía sentir la presión del látex.
    Cuando volví mi atención a la cama, Macarena estaba boca abajo llamándome:
    - “¡Vení papito! ¡Vení y cogéme!”
    - “¿Queres que te haga la colita?” -Pregunté yo al ver la posición adoptada mientras me ubicaba sobre sus piernas y apoyaba mi pija entre sus nalgas.
    - “¡No!. ¡Por adelante!. ¡Por adelante!” -Gritaba Macarena casi rogando.
    - “¡Rompele el orto!. ¡Rompele bien el orto!” -Ordenaba Luciana.
    Yo, que ganas no me faltaban de hacerle el rosquete a Macarena, sabía que no era adepta a esa práctica. Además, venía de gozar en el culo de Luciana, por lo que creía que era adecuado y se imponía el placer vaginal.
    Así fue que deslicé mi pene entre las piernas de Macarena, y pasando mi mano por delante de su pubis direccioné mi glande hacia su cuevita delantera.
    Entró lenta pero paulatinamente. Pude sentir el gemido de Macarena al sentirse colmada, y rápidamente iniciamos una cabalgata que nos llevaría a la cúspide del placer.
    Estuve un buen rato dándole así, y la verdad es que no daba para ningún cambio de posición.
    Era sumamente placentero sentir su cola contra mi vientre y el roce de mis huevos en sus nalgas.
    Notando cómo cada vez se ponía más jugosa, con mis manos alcancé su vagina y comencé acariciar sus labios ajustándolos más a mi pene.
    Sabiendo que ya poco tiempo me quedaba comencé a jugar con su clítoris en la búsqueda de darle un orgasmo antes de que yo termine, pero la verdad es que mi propio frenesí me hacía los movimientos algo torpes, por lo que cambiaba de mano una y otra vez.
    Confieso que tenía las uñas algo largas y temía que fuera a lastimarla, pero evidentemente ella estaba muy cerca de su orgasmo porque metió una mano debajo de ella. Y ya tres manos eran muchas para una sola vagina.
    Ya creía que no lograría darle el orgasmo que quería.
    El hormigueo en mis huevos anunciaba la inminencia del mío. Ya no podía controlar la respiración y me costaba mantener mis ojos abiertos. Entonces me entregué.
    Cerré sus piernas con las mías, haciendo mas estrecho su canal y levantando mas su culo. Apreté mi mano contra su clítoris y dejé que mis dedos tocaran el solo de bajo más espectacular jamás oído. Y aceleré mis movimientos hasta explotar en un orgasmo asombroso que me hizo gritar cada vez que eyaculé.
    Eso había sido grandilocuente. Extraordinario. Apoteótico.
    Seguía moviéndome lentamente saboreando el tremendo placer disfrutado. Entonces me hice a un lado para no aplastarla con mi cuerpo muerto y luego que mi mente recuperó la razón en esa posición, con sus piernas abiertas y ya de costado intenté darle un masaje en su clítoris para que masturbándola alcance el orgasmo que yo creía no había podido darle.
    Al ver que reiniciaba mis movimientos, me preguntó:
    - “¿Ya terminaste?”
    - “¡Si!. ¡Por supuesto! ¡Estuvo buenísimo!” -Conteste yo.
    Entonces ella se levantó de la cama, y se fue al baño, al encuentro con Luciana, quien ya estaba allí.
    Yo quedé medio extrañado. Me llamaba la atención que no haya accedido a que le diera un orgasmo ya que la sentía muy caliente. Tal vez estaría frustrada.
    - “¡Y bueh!. ¿Quién entiende a las mujeres?” -Me dije
    Me levanté y también fui al baño, que aunque chico, nos logró contener a los tres.
    Allí el ambiente era descansado y alegre. Charlábamos amistosamente. Y hacíamos comentarios sin importancia mientras nos higienizábamos.
    Después fuimos a vestirnos. Allí no faltaron los roces y los mimos.
    Luego, sacamos una Magna de la heladera y mientras bebíamos recomponiéndonos de la noche ajetreada comenzamos a hacer bromas con el suceso.
    Que si nos había gustado. Que cómo había estado. Y nuestros comentarios afirmaban que habíamos superado ampliamente nuestra primera experiencia.
    Luciana dijo que le había gustado, que se había acabado toda. Y me preguntó?
    - “¿Vos acabaste?”
    - “Si. La única que no acabó hoy fue Macarena” -Fue mi respuesta
    - “¡Si acabé!” -Dijo Macarena.
    - “¿Acabaste?” -Repregunte yo incrédulo.
    - “Si. Me acabé toda…Con vos. Al final” -Me aclaró Macarena.
    No puedo explicarles la satisfacción que me produjo su confesión. Yo que creía que no la había logrado colmarla y resulta que llegamos juntos. Se ve que mi orgasmo fue tan fuerte que me quitó la perspicacia suficiente para notar el suyo. Y por eso ella se había levantado tan rápido.
    En definitiva y a modo de:
    RESUMEN:
    La pasamos fenómeno los tres.
    Ellas consideraron que superamos totalmente nuestra primera experiencia y yo coincido completamente.
    Nos prometimos volver a intentarlo.
    Gracias a quienes tuvieron que ver para lograr esta gran experiencia. Un saludo a todos.
    Editado por última vez por ojitos; http://www.escortsxp.com/foro/member/20748-ojitos en 11/29/07, 01:18:08. Razón: Ajustes.
    Las minas siempre cuestan. Con algunas pagas antes y con otras despues.

  • #2
    Re: XP Trío con Luciana y Macarena. La revancha.

    SUBLIME SENSACIONAL QUE PODER NARRATIVO EL SUYO¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

    lo lei todo y la verdad que boludo que soy¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
    el domingo estaba al pedo y casi me voy a la zona a ver que onda pero al final no quise salir ,,, de haber estado ahi quizas las veia ,,debo confezar que no las conozco ,, quizas si las vi pero no las identifico todavia..

    sin dudas ojitos quiero ser como ud cuando sea grande ..
    no le interesa que hagamos un cuarteto con las chicas y les damos duro a ambas? jajajaja

    gracias por el relato y muy buena xp ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
    saludos ... ummm ( me exite con tanto gozo ajeno )jajajaj
    SIMPLE Y CLARO...

    Comentario


    • #3
      Re: XP Trío con Luciana y Macarena. La revancha.

      Nooooo Puede Serrrr.
      Señores Moderadores, Cierren Este Subforo. Urgente.
      Es Más, Senior Intentende, Cierre La Concunspiscente Zona Roja.
      ¿que Mas Queda Por Hacer? ¿para Que Seguir Este Subforo? Ya No Me Quedan Motivos.;)
      PD1: Le faltó que cuando le estaba dando a Maca, se lo empome Luciana
      PD2: Flojo lo del Magna, la próxima por lo menos Duc de Sant Remi o Monitor (1 senior yampan).
      PD3: Ya sé, Luciana es repasiva (como envidio su xp).
      TROESMA, poné una academia Juan!!!!

      Igual lo envidio demasiado. Propongo que este foro pase a llamarse "Travestis de Arequito" o algo así. Acá ya no habrá nada mejor.:p

      Salu2
      PDDDD: La verdá estuvo muy bueno el relato, no me calentó porque era ud. sr. Ojitos el actor:axe:
      Editado por última vez por debolichenboliche; http://www.escortsxp.com/foro/member/16671-debolichenboliche en 11/29/07, 02:55:12.
      The greatest trick the Devil ever pulled was convincing the world he didn't exist. And like that, poof. He's gone.

      Comentario


      • #4
        Re: XP Trío con Luciana y Macarena. La revancha.

        Mis más sinceras felicitaciones y mi más sana envidia, casi no lo termino de leer por que manche el monitor.

        Lo suyo es de antología.

        Quizá, en unos meses si esto se pierde en la memoria de los foristas alguién postee algo sobre XP con tV en rosario

        Un saludo

        Comentario


        • #5
          Re: XP Trío con Luciana y Macarena. La revancha.

          Originalmente publicado por debolichenboliche
          ...
          PD1: Le faltó que cuando le estaba dando a Maca, se lo empome Luciana
          NO!!! Estimado, mientras el vigore va bene...
          Aunque entre nosotros, antes de anoche salí a caminar la ZR, me la encontré a Luciana sola y me quedé charlando un rato. Pasó uno con un auto y ella le hizo señas señalándome. El tipo paró, habló un rato con ella, y se fue. Cuando Luciana regresó me comentó que le había propuesto salir los 3. Y que había $ 100 para cada uno. Noooo! Me rajé rápido por si volvía, pero me comió el coco. Según ella el tipo era pasivo...

          Originalmente publicado por debolichenboliche
          ...
          PD2: Flojo lo del Magna, la próxima por lo menos Duc de Sant Remi o Monitor (1 senior yampan).
          La verdaed es que no me gusta el champan. Había un Frizzé en la heladera, pero era el post y ya no daba el brindis. Si hubiera sido al principio.... Ademas había sed en serio...

          Originalmente publicado por debolichenboliche
          ...
          PDDDD: La verdá estuvo muy bueno el relato, no me calentó porque era ud. sr. Ojitos el actor:axe:
          Buaah!!! Ya no caliento a nadie!!!. Me bajaste la moral que me había subido el Sr. de los $ 100!!!!
          Las minas siempre cuestan. Con algunas pagas antes y con otras despues.

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          • #6
            Re: XP Trío con Luciana y Macarena. La revancha.

            Amigo "ojitos", debo reconocer, que despues de leer y re-leer su XP (Si, con Mayusculas), siento que ..., que ..., QUE HIJJJJ..., que fiesta que te mandaste, espectacular, ademas si en este momento (8:00) entra mi secretaria (60 pirulos), seria sodomizada al instante, muy buen relato, me calento y mal, como sera mi calentura que la barra espaciadora no la estoy apretando con ningun dedo de mi mano.
            Como dijo el amigo "deboloichenboliche", hay que cerrar el sub-foro por un tiempo.
            En fin, voy a tratar de seguir trabajando.](*,)
            Un Abrazo.
            "No son los años, es el Kilometraje, "

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            Trabajando...
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