Anuncio

Colapsar
1 de 2 < >

Argentinaxp.com

Escorts
2 de 2 < >

Club de Caballeros Argentina

Obtené acceso a la mejor información de Argentina y el Mundo. Asociate hoy y comenzá a disfrutar!
Ver más
Ver menos

Fantasías a la venta (puerto rico)

Colapsar
X
  • Filtrar
  • Tiempo
  • Mostrar
Limpiar Todo
nuevos mensajes

  • Fantasías a la venta (puerto rico)

    Fiamma escort vip Centro

    Escort en Tribunales

    Escort en Tribunales
    Es un mundo definitivamente secreto: si haces preguntas, nadie sabe dónde están, quiénes los contratan, ni por qué lo hacen. Casi todos se describen como jóvenes, bien parecidos y, sobre todo, discretos... y todos ofrecen un “buen rato”, un “masaje relajante” o “unas horas de compañía”.


    Si logras conseguir a un male escort (ya sea por recomendación, intensas búsquedas por Internet o desmenuzando los clasificados), la respuesta estándar de estos varones es “yo lo que doy son masajes”, o “no, yo solamente bailo”.
    Pero los que sí acceden a hablar se describen como profesionales y rechazan la etiqueta de la prostitución, recalcando que ellos son, exclusivamente, compañeros por unas horas, y están dispuestos a salir a pasear, cenar, viajar, ir a actividades o, simplemente, escuchar a quienes les contratan.


    ¿Y si les piden algo más? Ellos ponen los términos. Ellos tienen el control, y nadie los maneja.
    En busca de compañía
    Contratar a un acompañante es una decisión que no se toma a la ligera; es un acto premeditado, recalca el psicólogo Reinaldo Oquendo.
    “Cuando se toma la decisión de contratar a una escolta, es porque ya has pensado en las últimas consecuencias”, indica el terapista de familia. “Si en el proceso buscas un tanto de afinidad para racionalizar lo que ya tienes como propósito (un encuentro sexual), eso es otra cosa”, recalca.


    El modelo no es de Puerto Rico, sino un fenómeno cultural importado de Estados Unidos, de acuerdo con el psicólogo. “El ejemplo más cercano es Sex and the city, donde hay una visión más a la mujer independiente, que va en búsqueda del hombre que le gusta, hace la precualificación y da rienda suelta a las emociones, sin procesarlo a nivel cognitivo”, enumera Oquendo.
    Sin ninguna reserva
    Luego de mucho buscar, conseguimos a Eric a través de la Internet. Este joven de 25 años lleva tres ofreciendo sus servicios tanto para mujeres como para hombres y parejas, y decidió entrar en el negocio por problemas económicos.
    “Necesitaba dinero de urgencia, y de ahí partí. Tengo un bachillerato, pero esto es rápido y puedo desplazarme a mi tiempo, en cualquier momento e, incluso, llegar hasta el cliente”, explica.
    Eric ofrece sus servicios desde hace cinco meses como terapista del masaje, pero señala, en su anuncio, que es discreto y describe sus atributos: alto, piel tostada, cuerpo atlético. La foto que acompaña no deja nada a la imaginación, pero asegura que eso es sólo publicidad, no prostitución.
    Sus servicios son solicitados por hombres y mujeres, pero Eric asegura que, por lo general, sus clientes son varones, de entre 30 y 70 años. “Los que más buscan son caballeros”, indica el acompañante. Precisa que las mujeres con las que ha hecho negocio son de entre 30 y 50 años.
    No todo es color de rosa. Eric ha tenido experiencias con “enfermos”, como los describe, mencionando el caso de un cliente con el que tuvo una discusión y llegó a pensar que lo iba a matar. Decidió quitarse por un tiempo, pero el canto de sirena del dinero que no estaba generando lo sedujo nuevamente. “Se gana muy bien... semanalmente, puedo ganarme unos $1,200, y estoy todos los días disponible”, indica.
    Un servicio selectivo
    Alejandro, también de 25 años, se ofrece estrictamente como un acompañante y aclara en su anuncio cibernético que se reserva el derecho de rechazar clientes y que el contrato no constituye un acto sexual garantizado. Y es que Alejandro tiene un trabajo regular y profesional, de buena remuneración, y es acompañante porque así lo quiere.
    “Me considero una persona muy seria y muchas personas piensan que es raro que un joven profesional entre en este campo”, revela. “Es el hecho de ofrecer un servicio a aquellas chicas que saben que no las vas a juzgar y hacer lo posible por complacerlas”.
    El hecho de que no necesite vivir de esto no impide que lo incorpore a su rutina de los fines de semana. “No soy el típico hombre mujeriego, pero sí me gusta compartir con las chicas, me lo disfruto mucho, y creo que Dios me dio unos atributos físicos, emocionales y de carácter para entrar en esto y hacer feliz a quien requiera mis servicios”, resalta.
    Las fotos de Alejandro son mucho más reservadas: un cuerpo muy bien cuidado, con una toalla a la cintura. En otra, se ve con un elegante traje. En ninguna se ve su rostro.
    Este joven decidió hacerse acompañante luego de ver la experiencia de una amiga, que también es escort. “Ella siempre ha sido bien seria en su trabajo y me llamó la atención”.
    El precio de contratar a Alejandro empieza en $150 y lo justifica porque “creo que mi servicio es mejor, y cuando te encuentras conmigo, te das cuenta que soy bien presentable, profesional, que tengo de qué hablar y darte una conversación interesante”. Además, este acompañante que ofrece sus encantos por hora habla inglés, español y un poco de francés, por lo que su abanico de clientas puede ser más amplio.
    Una línea fina
    Los varones que ofrecen estos servicios son cuidadosos de con quién hablan. Generalmente, un intento por averiguar más termina con un muy amable “no, gracias”. Pero hay quienes hablan más abiertamente. “José”, quien prefiere conservar su anonimato se denomina como “agente de talentos” y maneja a un grupo de strippers.
    Durante las actividades, ha conocido a jóvenes que son escorts y los refiere a quien pregunte por ellos. “Es bien discreto, no todas las personas que contratan quieren que los demás lo sepan”, asegura.
    Según el agente, los servicios son sólo de compañía. “Si (las clientas) buscan algo más, los muchachos explican hasta dónde llegan sus servicios, y saben que, si se pasan, caen en otra cosa, que no es lo que queremos”, indica.
    Hay de todo bajo el sol, según José. “Desde la joven profesional que quiere encelar al novio hasta la señora mayor que busca compañía para una fiesta o reunión familiar”.

    Fuente: http://www.primerahora.com/diario/no...a_venta/310635

    Club Privado de Caballeros Asociate hoy y comenzá a disfrutar!

    Seguinos...

    https://twitter.com/escorts


    https://twitter.com/foroescortsxp


Trabajando...
X