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La temeraria historia de bajar al pesebre, o creerse un guacho pistola.

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  • La temeraria historia de bajar al pesebre, o creerse un guacho pistola.

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    DOCTORA Amigas y amigos, ¿cómo están, cómo va esa vida, cómo van esos amores? Hablando de amores, recibí una carta de… a ver… de México. México DF. La envía Alberto. Y nuestro amigo Alberto dice así: “Hola, Doctora Miralles. Soy un fiel oyente de sus programas que comencé escuchando en una radio de mi ciudad. No es que yo sea un promiscuo, pero usted sabe, uno es joven, y sale por las noches. El otro día conocí a una chica en una discoteca e hicimos el amor. Por supuesto, como usted dice siempre, "con el sombrerito puesto". Pero antes de eso nos hicimos sexo oral mutuamente. Al día siguiente, le conté a mi hermano y me dijo que si estaba loco, que ha podido transmitirme el VIH por hacer sexo oral. ¿Esto es posible, doctora? ¿Podría usted tratar este tema en su consultorio?” Pues sí, Alberto, vamos a tratarlo. Y te diré que tu hermano tiene razón. El virus del VIH puede transmitirse practicando el sexo oral.

    EFECTO TELÉFONO

    DOCTORA ¿Aló?

    CHICA ¿Doctora Miralles?

    DOCTORA Sí, dime.

    CHICA Doctora, yo no me llamo Alberto ni vivo en México… ¡pero a mí me pasó lo mismo que a él pero al revés!... Dígame, doctora, ¿me puedo haber contagiado? ¿Cuáles son los síntomas?... ¡Dígame, dígame!

    DOCTORA Lo primero que te digo es que calmes los nervios.

    CHICA Esto me pasó a mí por no hacer caso a mi abuelita.

    DOCTORA ¿A tu abuelita?

    CHICA Sí, porque ella siempre me decía: “en boca cerrada no entran moscas”. Pero yo abrí la boca y…

    DOCTORA A ver, tranquila, muchacha.

    CHICA ¿Cuáles son los síntomas, doctora? Porque yo tengo ya un tembleque en las piernas…

    DOCTORA Eso se llama miedo, no SIDA. Escúchame. El VIH no tiene síntomas específicos. Cada persona tiene una reacción diferente porque el VIH lo que hace es debilitar el organismo, disminuir sus defensas… Entonces, pueden aparecer los síntomas de cualquier enfermedad que se aprovecha de esa debilidad general del cuerpo…

    CHICA ¿Y cómo sé yo, entonces, si sí o si no?

    DOCTORA Haciéndote un examen, una prueba de sangre. Por lo que escucho, a pesar de las campañas, todavía hay mucha gente que no sabe cómo se transmite el VIH.

    EFECTO TELÉFONO

    DOCTORA ¿Aló?

    MUJER ¿Doctora Miralles?

    DOCTORA Sí, soy yo. A ver, dime tú, ¿cuáles son los tres líquidos en que viaja el peligroso virus del VIH?

    MUJER ¿Los tres líquidos?... El primero yo creo que es la sangre, ¿no?

    DOCTORA Correcto. La sangre. Por eso, en las transfusiones, en el dentista o al hacerse un piercing… todo tiene que estar perfectamente desinfectado. Las jeringuillas, que sean nuevas. Nunca una jeringuilla usada. La sangre. Muy bien. ¿Y el segundo líquido?

    MUJER El segundo… yo creo que es el semen del hombre, ¿verdad?

    DOCTORA Sí, señora. El semen. Un hombre enfermo pasa el VIH a través de su semen. Vamos con el tercer líquido.

    MUJER Bueno, pues… el tercero… no sé… será lo de la mujer…

    DOCTORA Así es. El flujo vaginal de la mujer. Esos son los tres líquidos por donde se cuela el SIDA: sangre, semen y flujo vaginal. Si hay penetración, sea por delante o por detrás, vaginal o anal, y no hay protección, el riesgo es muy alto.

    EFECTO TELÉFONO

    HOMBRE ¿Y la saliva, doctora?

    DOCTORA No, no, ni la saliva, ni el sudor… ni un estornudo… ni dar la mano a una persona enferma ni abrazarla ni dormir con ella… ni siquiera besarla… eso no contagia.

    HOMBRE ¿Besarla tampoco?

    DOCTORA Bueno, claro, si la persona tiene una herida en la boca o una encía sangrante, el beso es contagioso.

    EFECTO TELÉFONO

    DOCTORA ¿Sí, aló?

    CHICA Disculpe, doctora, pero yo quiero volver al sexo oral…

    DOCTORA Pues te diré, amiga impaciente, y también a Alberto, el mexicano, que en el sexo oral el riesgo lo corre la persona que pone la lengua, porque el semen o el flujo vaginal con el virus pueden entrar en la mucosa de su boca.

    CHICA ¿Entonces, doctora… nada... con la boca?

    DOCTORA No te desanimes, muchacha. Para eso se inventaron los condones con sabores. Los hay de fresa, de chocolate, hasta de menta… Con un condón puedes disfrutar del sexo oral… pero protegida.

    CHICA ¿Y si es el varón el que…?

    DOCTORA También hay condones femeninos para eso. Tienen una forma diferente y se colocan dentro de la vagina. ¡Búscalos!

    CHICA ¡Gracias, doctora!

    DOCTORA Así que, ya saben. Más vale prevenir con un condón que lamentar con un SIDA. ¡Hasta la próxima, Alberto, y todos los amigos y amigas del consultorio!


    BIBLIOGRAFÍA
    Lorena Berdún, En tu casa o en la mía, Punto de lectura, Madrid 2002.
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