Anuncio

Colapsar
1 de 2 < >

Argentinaxp.com

Escorts
2 de 2 < >

Club de Caballeros Argentina

Obtené acceso a la mejor información de Argentina y el Mundo. Asociate hoy y comenzá a disfrutar!
Ver más
Ver menos

Amor y enamoramiento; casamientos gay y hetero; la Iglesia y el dildo escalonado

Colapsar
X
  • Filtrar
  • Tiempo
  • Mostrar
Limpiar Todo
nuevos mensajes

  • Amor y enamoramiento; casamientos gay y hetero; la Iglesia y el dildo escalonado

    Fiamma escort vip Centro

    Escort en Tribunales

    Escort en Tribunales
    Es verdad, el amor es la clave para una estructura de compromiso, pero hoy es una asociación ilícita como dijo Don Mon. O en serias dudas. Los principios de una pareja o una familia se construyen en base a los lazos de amor. No es novedad esto, pero hay un sinfín de cosas que han minado (hemos minado) hasta llegar a una contradicción total. Tal es así, que todavía la sociedad occidental pondera en buena parte al amor como un valor práctico y supremo y para construir algo. Pero al mismo tiempo, en España el 53% de las familias son monoparentales y en Capital Federal el 45% de las personas viven solas o padecen la soledad (a título de enfermedad). No veo mucha construcción allí.
     
    Ahora, ¿Por que? Un buen ejemplo podríamos hallarlo en Federico Fellini. Cuando se estrenó "La Dolce Vita", dolió en la sociedad italiana (y con mayúsculo escándalo) su verdad profunda y profética, que anticipó en 30 años la caída de Italia en el vacío, ese retrato fragmentario de las vísceras de una sociedad frívola, aburrida, decadente y cínica. No muy distinto a la nuestra, la retransmisión por tv de los milagros a la carta, la homosexualidad reprimida o absurdamente exagerada, el supuesto bienestar que anticipó el boom del consumo, la superficialidad de la prensa moderna que empieza a entregar sus nobles fines filosóficos hacia el mal gusto del chisme, encarnada en el casi mudo Marcello Mastroiani, el desencantado paparazzo que asiste pasivamente a todo lo que pasa a su alrededor.

    Por aquellos tiempos y sobre el film, en Il Corriere de la Sera el frio periodista Silvio Montanelli, se consternó ante la profundidad de la obra del maestro Fellini, y escribía lo siguiente:

    "¡Dios mío, qué tristeza, qué miseria, esos discursos, esas caras, esa falsedad! ¿Somos nosotros, esos tipos? Sí, somos nosotros, Dios nos perdone. Ésas son las cosas que decimos (y que no pensamos) cuando estamos juntos. Ésas son nuestras mentiras. Ésas, nuestras vanidades. Ésas, las mujeres y hombres que giran alrededor nuestro, o sobre las que nosotros giramos, que tienen todo dudoso, hasta el sexo. No, el retrato de esta sociedad no mejora cuando se pasa del barrio del subproletario al palacio del Príncipe, al salón de la poeta o al apartamento del nuevo rico. Cambia de estilo, nada más. Pero sigue en la mezquindad, en lo dialectal, en lo falso".

    Los homosexuales, dentro de la bolsa social somos la misma calaña. Caradura sería hoy decir lo contrario o intentar exentarnos, peor en Buenos Aires. Y esto es una reflexión pura y exclusivamente para el equipo al que pertenezo, los putos y a puertas cerradas: En relación al matrimonio, la única diferencia es que en teoría se nos ha denegado la histórica "posibilidad técnica" de la unión matrimonial y la adopción de hijos. Posibilidad técnica soslayable, al fin al cabo como citó Srmon, por las artes de los transportadores de expedientes y manejadores del programa informático Tango. Sobre los hijos, propongo que autoinvestiguemos primero sobre la vocación paternal y luego hablemos. Y también sobre el superyo social. Es decir, le mentimos al mundo reclamando "Déjenos ser felices", como si alguien nos lo impidera... Por algún capricho infantil desconocido, queremos experimentar el probadamente fracasado "Fueron felices y comieron perdices" que ya es una frase que huele a aceite La Patrona rancio. Habría que preguntarle al activismo GLTB, como entidad política y reclamadora de derechos, porque no ponen un "¿?" en esa frase. No les creo a ninguno de esos.

    Porque la política tiene una enorme carga de ambición personal en quienes la practican, y en sus seguidores quizás una gran ilusión. Y las ilusiones son nada más que eso: Copperfield volando como un boludo atado de cables invisibles. Personalmente yo sólo creo en el amor para armar una pareja. Y nada más

    Y así, paradójicamente, de reaccionarios a conservadores, los homosexuales nos peleamos con la Iglesia. Sin darnos cuenta que, en este caso, curas y putos somos los únicos que hoy en día defendemos lo mismo: la familia como núcleo fundamental para el bienestar de las personas. Por lo tanto, en esta chistosa refriega donde conviven desde locas cuasi analfabetas hasta señores de sotanas ceñidas que en algunos las liberan ante cualquier menor; la divorciada se nos rie en la cara con su amante casado y del opus en medio de las sábanas de algún telo orillero con olor a lisoform. Y de ahí a comprar el semen para construir un bebé/objeto para seguir bastardeando la maternidad y decir que eso es feminismo de vanguardia. Y esa gente, por la lógica de la naturaleza y de mercado, son la mayoría.

    Finalmente quiero hacer mención al enamoramiento como fenomeno poco contemplativo (nunca lo fue, en realidad), pero que ya ni siquiera tampoco es aceptado como manifestación válida de la única tontería humana. La sana locura de estar enamorado también la hemos reprimido o destruido: en la época medioeval se recitaban poemas al ser amado; en el modernismo, se daba una rosa; el los tiempos victorianos, un libro; hasta hace 25 años, una desafinada chanson psicobolche de Silvina Garré con una guitarra y un empalagante Tofi; y hoy se regala un dildo violáceo de esos que son escalonados ("¡Pero me costó 70 dólares, gordo!"). Y para cuando ya estás en matrimonio y se empieza finjir todo (es decir, a los tres meses), una olla Essen. O en las parejas gays un diminuto perro de raza inpronunciable e imposiblemente feo que hará las veces de hijo. Todo ello en medio de una relación abierta que ya ni ellos saben bien que es.

    Mucho ojo que del ridículo no asumido no se vuelve. Y la depresión puede terminar en un cuetazo.
    Editado por última vez por el_carcelero; http://www.escortsxp.com/foro en 05/05/10, 21:10:42.
Trabajando...
X