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    Escort en Tribunales

    Escort en Tribunales
    La Prostitución masculina es una forma de la prostitución que se refiere a varones que prestan servicios sexuales.

    En diferentes culturas e idiomas este fenómeno social tiene diferentes nombres populares como el gigoló (si el prostituto busca sólo clientes femeninos) y "taxiboy" (si busca clientes de su mismo sexo) entre otros. "Prostituto", al contrario de su contraparte femenina "prostituta", es menos usual. Prostitutos que ofrecen servicios a clientes de su mismo sexo, pueden considerarse ellos mismos como heterosexuales, pues muchos de ellos mantienen relaciones heterosexuales aparte de su trabajo de prostitución e incluso muchos de ellos están casados.


    Considerado con la prostitución femenina, la masculina ha sido menos estudiada, mientras numerosos investigadores concluyen que ambos casos tienen diferencias y comportamientos notables.
    Si bien la prostitución masculina tiene muchas referencias históricas desde el mundo antiguo como la prostitución masculina en Grecia, en la actualidad esta se ha venido relacionando especialmente con el llamado turismo sexual.

    La mayoría de las civilizaciones antiguas presentan evidencias de prostitución masculina. La práctica de vender favores sexuales por parte de varones o mujeres en el mundo antiguo está atestiguado por la Biblia, especialmente en el Antiguo Testamento.

    Los prostitutos de la Grecia Antigua eran por lo general esclavos, debido a que quien se dedicaba a la prostitución perdía sus derechos civiles y políticos. Tanto la antigua Grecia como el Imperio Romano vieron la existencia de burdeles de prostitución masculina. En la Edad Media del mundo Islámico, ejercer como prostituto era visto como cosa de personas de rango social inferior como muchachos y esclavos, mientras que quienes frecuentaban burdeles de prostitutos eran considerados pecadores y por lo tanto dicha practica no era tolerada.

  • #2
    Respuesta: La profesión más antigua...

    La prostitución masculina es muy variada y difiere en mucho de la prostitución femenina. Muchos varones ejercen la prostitución por necesidad, pero en cuanto adquieren un empleo estable la abandonan naturalmente. Otros de clases pudientes, especialmente adolescentes, la ejercen por obtener dinero alternativo, pero en edad más adulta la abandonan.

    Muchos varones ejercen la prostitución masculina de manera eventual, a veces incluso por curiosidad.
    Clientes y prostitutos se encuentran en numerosas formas. Muchos de los términos con los que se refieren a los prostitutos nacen de las maneras en los que estos son contactados o los lugares en donde estos se encuentran. Por ejemplo en Colombia un "prepago" es un prostituto al que se le paga antes de que este preste su servicio sexual.

    En Cuba un "jinetero" es uno que "cabalga al turista". Estos nombres pueden tener su contraparte en la prostitución femenina. Un "gogoboy" es un prostituto que atrae clientes en espectaculos de danzas eróticas y Striptease. El Internet ha contribuido a la internacionalización de ciertos nombres de origen anglosajón como "rentboys" y "escorts".

    Los masajistas también han tenido una relación con la prostitución masculina, especialmente en Asia.
    La prostitución masculina puede ser ejercida de manera solitaria, en grupos o asociados a empresas de prostitución. La primera tiene mayores riesgos, tanto para el prostituto como para el cliente, mientras asociarse conlleva mayores garantías para ambas partes.








    La siguiente es una clasificación no exhaustiva de los tipos de prostitución masculina:


    Prostitución masculina profesional tiende a utilizar el Internet como el principal medio de promoción de servicios en lo que se llama "agencias de escorts".

    El Internet se convirtió en uno de los medios principales para la promoción de la prostitución masculina porque conlleva una cierta protección tanto para el cliente como para el prostituto en comparación con la prostitución callejera.
    Muchas de ellas se presentan como agencias de modelaje. Los prostitutos se asocian a dichas agencias pagando una cuota mensual para que sean enlistados con fotografías, textos descriptivos, precios e información de contacto.

    Los clientes contactan directamente al prostituto y este conserva toda la ganancia y paga la cuota estipulada.
    Otra manera es que la agencia controla el contacto: el cliente contrata directamente con la agencia, de manera que esta hace de proxeneta y esta estipula el lugar de encuentro y las tarifas del servicio.

    Los prostitutos deben entregar a la agencia un porcentaje (en promedio entre 25 y 33 por ciento). En este caso, la agencia busca prostitutos potenciales a los que les ofrecen el seguimiento de una sesión de entrevistas, examenes, sesión fotográfica y crean el portafolio del prostituto que incluyen en la página para que sea accedida por clientes potenciales.

    Es usual que un prostituto se asocie a varias agencias para garantizar un tiempo completo de trabajo y mayores rentas.
    Otra forma de prostitución masculina en Internet es los "modelos de webcam", aunque estos no obtienen contacto directo con el cliente.

    El prostituto exhibe su cuerpo según los deseos del cliente que paga el servicio a la agencia con una tarjeta de crédito o algún sistema de afiliación.

    Numerosos prostitutos anuncian de manera individual sus servicios en canales de conversación que permitan esto o que hayan sido creados para ello, en grupos, foros y otros programas.

    Estos prostitutos piden por lo general precios más bajos quizá por ignorancia de los precios del mercado o por urgencia económica. Estos prefieren no mostrar sus fotos en el Internet, son más restringidos en sus servicios (no besos, no sexo anal, etc) y aparecen con frases como "en busca de algún generoso", "bu$co ayuda" y otras frases que den a entender lo que ofrecen.

    Numerosas publicaciones como revistas o periódicos de tipo gay, eróticos o que promueven los contactos, tienen secciones de anuncios de "escorts", masajistas masculinos, "terapistas" masculinos y otros que en realidad son personas que ofrecen prostitución.


    Calles, bares, clubes, parques
    Los "taxiboys" son aquellos prostitutos que esperan sus clientes en calles, parques, bares o clubes. Dichos lugares son por lo general identificados como tales y por lo tanto los clientes acuden a ellos en búsqueda de sus servicios, muchos de ellos en coche.


    Calles y parques, sin embargo, resultan dificiles para ambas partes, porque los vecinos del lugar, al considerar dicha actividad como un problema de orden público y moral, llaman a la policía.

    Por otro parte, los prostitutos se hacen presa fácil de bandas homofóbicas o están más expuestos a cualquier tipo de violencia callejera, contrario a si se asocian a algún tipo de agencia. Al ser abordado en la calle por un cliente, el prostituto puede correr el riesgo de ser objeto de violencia del mismo sin mayores garantías.

    Por su parte, clientes pueden correr el riesgo de contratar criminales que se hacen pasar por prostitutos y tan sólo quieren robarlos o poner en riesgo su vida. Sin embargo, dichos riesgos pueden ser relativizados por el tipo de lugar en que se encuentran.


    Bares y clubes contienen menos riesgos y son muy comunes en Asia, especialmente Japón y Tailandia, en donde clientes pagan al lugar por un "muchacho de compañía" para conversar dentro del club y, eventualmente, terminar en relaciones sexuales.


    Saunas y clubes de sexo.
    Muchos prostitutos buscan trabajar en baños públicos gay o clubes de sexo, pero en dichos lugares la prostitución es prohibida, por lo que hacen contratos de manera secreta con los clientes. En algunos países como en Colombia existen salas de videos (llamadas simplemente "videos"), en donde se exhiben películas pornográficas y en donde se facilitan contactos entre clientes y eventuales prostitutos.

    Los burdeles de prostitución masculina son muy comunes en el Sudeste Asiático (Tailandia, Camboya, Vietnam, Filipinas), pero también pueden ser encontrados en ciudades de Estados Unidos, aunque en Occidente es bastante extraño, pues el prostituto en esa parte del mundo tiende a trabajar de manera más independiente.

    En noviembre de 2005 Heidi Fleiss anunció que ella se había asociado con Joe Richards, el dueño de un burdel para convertir el "Cherry Patch Ranch" en Crystal, Nevada en un establecimiento de prostitución masculina destinado exclusivamente para mujeres.


    Turismo sexual
    El turismo sexual en relación con la prostitución masculina, está destinado exclusivamente a mujeres, con excepción de Tailandia.
    Mujeres viajan al sur de Europa (Italia, Grecia, Turquía, Croacia y España), al Mar Caribe (Jamaica, Barbados, República Dominicana y Martinica), África (Kenia) y Asia (Balí, Indonesia, Tailandia) para disfrutar sexo con jóvenes prostitutos de dichos países.

    Otros países con menos recurrencia, pero creciente turismo sexual femenino son Nepal, Marruecos, Fiji, Ecuador y Costa Rica.

    Mujeres organizan sus vacaciones a dichos países para conocer y disfrutar de "novios temporales" que encuentran por lo general en las agencias de escorts.

    Ellas solicitan "jóvenes de compañía", "guías turísticos" e "instructores de baile" con los que puedan tener además relaciones sexuales. Alemanas prefieren República Dominicana, Grecia y Marruecos, japonesas van a Balí en Indonesia y canadienses y escandinavas se hacen también cada vez más frecuentes.

    Las mujeres son de todas las edades, pero en general son de clase media en búsqueda de romances y sexo.

    Prostitución masculina orientada a mujeres extranjeras tome liderazgo en la actualidad en India con agencias de gigolos, aunque la prensa ha denunciado casos de abusos por parte de gigolos para sus clientes.

    Los precios en la prostitución masculina son determinados por la oferta y la demanda. Además están bien determinados por elementos como la edad, la belleza física, la posición sexual, la raza, la personalidad, la experiencia en la cama, el tiempo en el cual el prostituto estará con el/la cliente, la habilidad para mantener una erección, el encanto, el deseo de practicar fetiches, la fama y la reputación. Agencias y lo

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    • #3
      Respuesta: La profesión más antigua...

      En algunos países del mundo, por ejemplo en Australia, los burdeles de prostitución, sean masculinos o femeninos, son legales, con excepción del Estado de Tasmania, mientras la prostitución en las calles está prohibida. En otros países como Estados Unidos, los burdeles son técnicamente ilegales (excepto en Nevada), pero la mayoría de las ciudades no ponen en práctica la prohibición de la ley evitando así que los trabajadores sexuales sean arrestados por su actividad desde que no se involucren en evidente prostitución callejera.

      En este país, el término "servicio de escorts" es en realidad un eufenismo para prostitución y la mayoría de los prostitutos aseguran que hacen su trabajo por cuestión de tiempo y no en búsqueda de sexo, que este resulta de manera espontánea y consensual y que ellos "no son prostitutos".


      Otra de las preocupaciones legales de la prostitución masculina es la del abuso infantil. Dado que los prostitutos más deseados son menores de edad, proxenetas y clientes intentan buscar prostitutos de edades inferiores a 18 años o incluso inducir a menores de edad a la prostitución por medio de dádivas.

      Según estudios de la UNICEF para el año 2000, en México se estimaba que alrededor de 30 mil menores de edad estaban dedicados a la prostitución y siendo víctimas de abuso infantil.

      Sin embargo, a diferencia de la prostitución femenina, la masculina incurre mucho menos en el fenómeno del tráfico de personas y de prostitución forzada, aunque varones menores de edad - e incluso mayores de edad, son susceptibles de caer en dichas redes.

      La prostitución de menores de edad es intolerable por los sistemas judiciales de todos los países del mundo. Como los menores de edad tienden a ser más deseables, muchos prostitutos jóvenes intentan dar un aspecto infantil para atraer clientes, pero ellos mismos y las agencias a las que pertenecen deben demostrar que están en edad legal ante cualquier autoridad que lo requiera. De otro lado, la prostitución en todas sus formas es una de las principales raíces de la pornografía infantil en la cual proxenetas o abusadores pagan dinero o incluso incurren a amenazas para que menores de edad posen desnudos.


      La disparidad de edad entre el prostituto y su cliente, así como la diferencia de su clase social y económica, es fuente de criticismo social. En un estudio realizado en Dinamarca en 2003 con jóvenes dedicados a la prostitución, la mayoría veía su actividad como negativa y que hacían todo lo posible para ocultarla, lo que los lleva a vivir una doble vida y a crear cada vez más distancia con las personas cercanas (amigos y parientes). El aislamiento y el sufrimiento de no poder compartir sus experiencias como prostituto crean problemas afectivos.

      Muchos de los prostitutos en el estudio describieron que veían a sus clientes como meras relaciones sociales, mientras otros hablaron de ellos como figuras paternales.


      Este estigma también incluye otro tipo de relaciones amorosas que incluye una forma más sutil de prostitución o "cuasi" prostitución: se trata de la relación entre una persona muy madura y un jovencito. Esta disparidad en la edad recibe por lo general duras críticas del entorno social, tanto para el prostituto, como para el cliente.

      La prostitución masculina ha sido ampliamente explotada por la literatura, el cine y el arte. La literatura gay la ha tratado ampliamente en donde un prostituto gay representa un personaje por lo general trágico, mientras el gigoló (prostituto para mujeres), es representado de manera menos trágica, por ejemplo en la película "Gigoló americano" en donde se presenta como un seductor.

      La novela del escritor colombiano Fernando Vallejo, La Virgen de los sicarios representa un caso de prostitución masculina latinoamericana.


      El tema de la prostitución masculina ha sido objeto de estudio de teóricas femenistas como Justin Gaffney y Kate Beverley. Según sus investigaciones con prostitutos y comparando con la posición subordinada de la mujer en sociedades patriarcales, le experiencia de la población de prostitutos es "oculta" y, como las mujeres, ocupan un lugar subordinado en sociedad.


      En contraste, teoristas sociales de la teoría crítica post-estructural como Douglas Langston, concluyen que a diferencia de las prostitutas, los trabajadores sexuales tienen una construcción social mucho menos sumisa que la de sus colegas femeninas y que, según sus propias entrevistas con prostitutos para su estudio, la actitud de estos hacia las mujeres es misoginia. Langston dice que la prostitución masculina no es sumisa y que, igual que la erótica masculina y la fetichización de la dominación patriarcal, la prostitución masculina busca la dominación sexual de la mujer.


      Sin embargo, estudiosos coinciden en que la prostitución masculina y la femenina tienen numerosas diferencias que deben ser estudiadas por separado:
      La prostitución masculina tiende a ser más voluntaria que los numerosos casos de mujeres obligadas a prostituirse.


      Aunque los varones pueden ser discriminados por prostituirse, las sociedades patriarcales tienden a tolerarlos más fácilmente que si una mujer se prostituye.
      Numerosos varones ejercen la prostitución de manera transitoria, pero en cuanto adquieren un empleo fijo o una carrera, abandonan la prostitución o la mantienen de manera esporádica.


      La prostitución masculina es por lo general ignorada, lo que pone en mayores riesgos a la población de prostitutos y a las personas que acuden a ellos por problemas como enfermedades venereas, drogas y abuso infantil. Además, muchos de ellos viven una doble vida.

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      • #4
        Respuesta: La profesión más antigua...

        Originalmente publicado por Anoshvan Ver Mensaje

        ......................
        Excelentes los tres posts de anoshvan, creador de este y otros atrapantes hilos!

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        • #5
          Respuesta: La profesión más antigua...

          Muy interesante, te pasás, seguí así que tus post son por demás interesantes

          Comentario


          • #6
            Respuesta: La profesión más antigua...

            La prostitución femenina y masculina siempre va a existir; es como los ricos y pobres, amo y esclavo que acompañan al ser humano desde que caminó en dos pies.

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