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Celso... vino a la ciudad.

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  • Celso... vino a la ciudad.

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    Celso nacio en el campo, sus padres tienen una chacra y se dedican al cultivo de hortalizas, y seguramente ese serìa el futuro de El, si siguiese ahì, pero Celso querìa algo màs, su cuerpo le pedìa algo màs. Recuerda cuando iban a bañarse al arroyo con todos los primos, desnudos, como se estila en el interior, y sentir una extraña sensaciòn cuando veìa al Rolo, màs grande que el, y perfectamente desarrollado... le atraìa la pija de su primo. A veces se quedaba en el establo y miraba, absorto, la erecciòn del burro que usaban para transportar el maìz, y se preguntaba si alguna persona tendrìa de esa medida el miembro. A los 17 se dio cuenta que lo suyo no era el campo, que si tomaba el colectivo que pasaba por la ruta, a 20 kms de su casa, otro podrìa ser su destino.

  • #2
    Respuesta: Celso... vino a la ciudad.

    Jaja, me suena familiar...Somos más de uno lo que nos vinimos del campo a la gran ciudad.

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    • #3
      Respuesta: Celso... vino a la ciudad.

      Se despidio de la madre, que lloraba, y el padre, que no quiso saludarlo, mientras los hermanos le entregaban una matula con comida para el camino. Y empezò a caminar. Tenìa que apurarse, el colectivo cruzaba una sola vez por el cruce, perderlo significaba tener que quedarse hasta el otro dìa en medio de la nada. A lo lejos se veìa la polvareda que mostraba que habìa llegado a tiempo, se subio como pudo, el colectivo transportaba a personas con sus respectivas mercaderìas, todos tenìan que llegar a la capital para vender sus productos. En el camino se sienta al lado de una señora, con la que empieza a converzar y le cuenta de su periplo. Esta le pregunta si tiene en donde quedarse, que si no, ella conoce una pensiòn, que por poca plata, le alquilaba una pieza, con una cama y un ropero, pero que el baño era compartido, si El no tenìa problemas, podìan llegar a un arreglo... y ahì paso sus 3 primeros años, mientras trabajaba en lo que consiguiera y se pagaba los estudios de mecànico.

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      • #4
        Respuesta: Celso... vino a la ciudad.

        Guacho, cuando querés tb escribís lindo, eh?!
        "Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas." (A. Einstein)

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        • #5
          Respuesta: Celso... vino a la ciudad.

          La ciudad lo devorò, todo màs fàcil, todo màs rico. En un cine porno, un señor muy amable, se ofrecio a chuparle la pija, a lo que el accedio sin ningùn problema, estaba contento, pero El tambièn querìa hacerlo. Siguio concurriendo a los cines, pero ya con màs experiencia, era El quièn se ofrecìa para chupar pijas, algunos le ofrecìan dinero, que agarraba, pero lo suyo era por amor... por amor a la pija. Tèrmino sus estudios de mecànico y consiguio trabajo, de lo que estudio, en un taller de mala muerte, no importaba, era hora de empezar a tener realmente fogueo en su profesiòn. Techo de sinc, calor insoportable, mucho trabajo... pero que lindos compañeros de trabajo, mayores que El, si, ese era un buen lugar para comenzar.

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          • #6
            Respuesta: Celso... vino a la ciudad.

            Todos esperaban que lleguen los sàbados, era el dìa de cobro, y la cerveza empezaba a correr, lo que se acostumbra, trabajar toda la semana y gastar el beneficio en un fin de semana, mucho calor, mucha cerveza. Uno de los compañeros de Celso vivìa en el taller, trabajaba y lo cuidaba, y ese sàbado la cerveza corrìa màs que nunca. Luego de muchos tragos, se fueron retirando los compañeros, hasta que se quedaron solo 3, Celso y dos màs. Cualquier excusa era buena para reirse, hasta que llego el momento de hablar de sexo y de las proezas que cada uno de ellos tenìa, de lo grande que tenìan la pija, de lo bueno que serìa traer alguna chica para que les haga compañìa. Y la conversaciòn fue levantando temperatura, uno se desprende la bragueta y muestra lo que tiene, el porque le decìan "burro'rmbo". Y Celso se puso nervioso.

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            • #7
              Respuesta: Celso... vino a la ciudad.

              Continuara... tengo que salir.

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              • #8
                Respuesta: Celso... vino a la ciudad.

                Lo tuyo es puro Sadismo, no podes dejarnos así. Yo ya estoy babeando

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                • #9
                  Respuesta: Celso... vino a la ciudad.

                  Tres compañeros de trabajo, tres amigos, tres hombres semi desnudos tomando cerveza, hablando de sexo, mientras uno de ellos le demuestra a nuestro Hèroe, lo cerca que estàn el hombre del animal, el burro y el hombre. Celso trataba de disimular, temìa que los nervios lo traicionaran, la mano empezo a temblarle, necesitaba màs alcohol. Juegos inocentes, cargadas, tocadas, todo sin mala intenciòn, ese fue el comienzo de una noche que se presagiaba como reveladora, una noche caliente, una noche osada.

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                  • #10
                    Respuesta: Celso... vino a la ciudad.

                    Celso tiene un cuerpo armonioso, el trabajo en la chacra habìa dejado su marca. Altura mediana, tez trigueña con un leve color dorado, pelo castaño, risado, con un remolino jugueton que le daba un aire de picardìa, dientes blancos, perfectos, ojos marrones miel, piel suave,tibia, absolutamente lampiño, piernas gruesas, nalgas dibujadas... y un deseo de ser sometido. Sus amigos, uno mayor, de unos 35, el que inquietaba a nuestro amigo, muy viril, velludo, tozco, rostro curtido, nariz aguileña, pelo renegrido, no llegando al nivel de obeso, rellenado, curpulento... un hombre. El otro, 25, delgado, màs alto que los anteriores, del campo tambièn, de las colonias, decendiente de alemanes o polacos, rubio casi colorado, delgado armonioso, ni màs ni menos, todo donde tiene que estar.

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                    • #11
                      Respuesta: Celso... vino a la ciudad.

                      Y la cerveza hizo su efecto, los vencio el sueño. No era conveniente retirarse a sus casas, en donde duerme uno, duermen dos... o tres. La habitaciòn consistìa en un catre, una caja de madera y un ventilador de mesa. El primero en recostarse fue el mayor, quedando profundamente dormido, lo siguio Celso, que opto por tirar unos cartones en el suelo y recostarse ahì, y por ùltimo el alemàn, que en posiciòn invertida se acosto en el catre. Y asì se quedaron dormidos, por unas horas... hasta que Celso se desperto. La boca seca, ganas de orinar, la incomodidad del suelo, se aliaron y el destino ya empezaba a rodar. Se levanta mareado, dirigiendose al baño, se lava la cara, y vuelve a recostarse, al hacerlo nota que el alemàn està exitado, que por debajo del short algo se movìa, movimientos que iban acompañados con el latido apresurado de Celso, los ùnicos ruidos de la noche eran, los ronquidos de sus amigos y el ventilador viejo, que giraba con esfuerzo. Se coloca enfrente al catre para poder observar bien aquello, mientras mete su mano por debajo de su pantalon, masturbandose suavemente, se lo desprende y sigue tocandose, pero querìa màs, las ganas y el alcohol hacìan su trabajo. Se arrodilla al borde, y muy suavemente pasa la palma de la mano por aquel bulto que seguìa moviendose. Duro, muy duro, asì se encontraba el màs delgado, lo màs suave que pudo, metio su mano por debajo del short, primero toco los huevos, siguio subiendo, y pudo tener en su mano todo aquello, se escuchaban los ronquidos.

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                      • #12
                        Respuesta: Celso... vino a la ciudad.

                        El calor sofocaba, la transpiraciòn le nublaba la vista... y fue por màs. Usando los dedos como tenazas, fue bajando, hasta donde pudo el short de su amigo, la posiciòn era incomoda, un mal movimiento y se podrìa despertar el otro, pero bien valìa la pena el riesgo. Cuando logro sacarla afuera, acerco su boca, pelandola suavemente, olfateando lo que se le ofrecìa, empezo a pasarle la lengua suavemente, mirando de reojo que no se despertara, y se decidio a meterla en la boca, hasta que logro meterla toda, en su desesperaciòn no controlo su ìmpetu y el amigo se desperto. Lo miro no comprendiendo que era exactamente lo que pasaba, Celso estaba jugado, -te gusta?-, a lo que el otro hizo un gesto afirmativo con la cabeza, pero haciendo señas de que se detenga, que iba a incorporarse. Se levanta suavemente y una vez parado le dice -sos puto-, mientras le empieza a bajar los pantalones y pasa su mano por la raya de las nalgas. En un acto reflejo, Celso se arquea, ofreciendo todo lo que tenìa, gira el cuerpo y le acerca su boca, a lo que el otro no pone resistencia... y se besan. Aliento a cerveza, piel salada. Se agacha y se la vuelve a chupar, mientras se seguìan escuchando los ronquidos del otro, eso los exitaba, y se proponen incluirlo. -chupasela a el tambìen-, y repite el mismo procedimiento anterior, con el morbo de ver cuando el alemàn se pajeaba mientras el se franeleaba por la pija del que todavìa estaba con Morfeo. Costo màs que este se despierte, y lo hicieron de la siguiente manera. Celso de cuatro, al borde del catre, con la cabeza sobre la pija del dormido, mientras el alemàn, cumplìa su funciòn, castigar ese culo con hambre.

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                        • #13
                          Respuesta: Celso... vino a la ciudad.

                          Y se desperto, el y todo lo que tenìa para ofrecer. Este no pregunto nada, esa noche no habrìan chicas, pero estaba Celso. Era hora de sentarse arriba de eso, el mayor se acosto sobre los cartones, mientras Celso se acomodaba arriba, todo esto con la ayuda del alemàn, que le abrìa las nalgas para ver lo bien que entraba, no fue fàcil, costo, pero la exitaciòn pudo màs. El muchacho del campo se convirtio en un esclavo perfecto, dolor y placer, placer y dolor... placer, placer, placer. Cuando se cansaron de penetrarlo, un rato cada uno, siguieron durmiendo. Celso se retiro al baño, mientras se masturbaba se introducìa los dedos en el ano... y termino. Durmio en el patio, apenas empezo a amanecer, salio del taller rumbo a su casa, dolorido, contento, satisfecho... pleno. No volvio al taller, no importaba, ya encontrarìa otro trabajo. Y nuevos amantes.

                          FIN.

                          Comentario


                          • #14
                            Respuesta: Celso... vino a la ciudad.

                            Se vienen "Las aventuras de Celso en la ciudad"???
                            Por favor!!! MAAAAASSSSS!!!!
                            Los escorts son lo que les pagues que sean. Punto.

                            Comentario


                            • #15
                              Respuesta: Celso... vino a la ciudad.

                              Originalmente publicado por sabik108ar Ver Mensaje
                              Y se desperto, el y todo lo que tenìa para ofrecer. Este no pregunto nada, esa noche no habrìan chicas, pero estaba Celso. Era hora de sentarse arriba de eso, el mayor se acosto sobre los cartones, mientras Celso se acomodaba arriba, todo esto con la ayuda del alemàn, que le abrìa las nalgas para ver lo bien que entraba, no fue fàcil, costo, pero la exitaciòn pudo màs. El muchacho del campo se convirtio en un esclavo perfecto, dolor y placer, placer y dolor... placer, placer, placer. Cuando se cansaron de penetrarlo, un rato cada uno, siguieron durmiendo. Celso se retiro al baño, mientras se masturbaba se introducìa los dedos en el ano... y termino. Durmio en el patio, apenas empezo a amanecer, salio del taller rumbo a su casa, dolorido, contento, satisfecho... pleno. No volvio al taller, no importaba, ya encontrarìa otro trabajo. Y nuevos amantes.

                              FIN.
                              Maravilla, Sab, muy buen relato.


                              Sabik escritor, revelacion del año!

                              Comentario

                              Trabajando...
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