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Por qué detesto a la Madre Teresa de Calcuta...

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    "Por qué detesto a la Madre Teresa de Calcuta"

    Por: MARTÍN CAPARRÓS



    Algo me molestó desde el principio. Llegué al moritorio de la madre Teresa de Calcuta, en Calcuta, sin mayores prejuicios, dispuesto a ver cómo era eso, pero algo me molestó. Primero fue, supongo, un cartel que decía "Hoy me voy al cielo" y, al lado, en un pizarrón, las cifras del día: "Pacientes: hombres: 49, mujeres: 41. Ingresados: 4. Muertos: 2". En el pizarrón no existía el rubro "Egresos". En el moritorio de la madre Teresa, su primer emprendimiento, la base de todo su desarrollo posterior, no hay espacio para curaciones.

    La señorita Agnes Gonxha Bojaxhiu, también llamada Madre Teresa de Calcuta, consiguió en sus últimos veinticinco años una fama y un apoyo internacional extraordinarios. Le llovieron medallas, donaciones, premios, subvenciones, todo tipo de dinero para que ayudara a los pobres del mundo. La señorita Bojaxhiu nunca hizo públicas las cuentas de su orden pero se sabe, porque ella se jactó de eso muchas veces, que fundó, con ese dinero, alrededor de quinientos conventos en cien países. Pero no fundó una clínica en Calcuta.

    Hay un par de ideas fuertes detrás de todo eso. Sobre todo, la idea de que la vida —ellos dirían "esta vida", como si hubiera muchas— es un camino hacia otra, mejor, más cerca del Señor: si no fuera así, a nadie se le ocurriría dedicarse a que esa gente muriera mejor y, quizás, en cambio, pensarían en mejorar sus vidas. Y la idea de que el sufrimiento de los pobres es un don de Dios: "Hay algo muy bello en ver a los pobres aceptar su suerte, sufrirla como la pasión de Jesucristo —dijo la madre Teresa—. El mundo gana con su sufrimiento".

    Por eso, quizás, la religiosa les pedía a los afectados por el famoso desastre ecológico de la fábrica Union Carbide, en el Bhopal indio, que "olvidaran y perdonaran" en vez de reclamar indemnizaciones. Por eso, quizás, la religiosa fue a Haití en 1981 para recibir la Legión de Honor de manos de Baby Doc Duvalier —que le donó bastante plata— y explicar que el tirano "amaba a los pobres y era adorado por ellos". Por eso, quizás, la religiosa fue a Tirana a poner una corona de flores en el monumento de Enver Hoxha, el líder estalinista del país más represivo y pobre de Europa.

    Pero quizá no fue por eso que salió a defender a Charles Keating. Keating era un buen amigo de los Reagan —que recibió a la religiosa más de una vez— y uno de los mayores estafadores de la historia financiera norteamericana: el fulano que se robó, por medio de una serie de maniobras bancarias, 252 millones de dólares de pequeños ahorristas. Keating le había donado a la religiosa 1.250.000 dólares y le solía prestar su avión privado. Cuando lo juzgaron, la religiosa mandó una carta pidiendo la clemencia del tribunal para "un hombre que ha hecho mucho por los pobres". Fue enternecedor. Pero cuando el fiscal le pidió que devolviera la plata que Keating le había dado —robada a los pequeños ahorristas—, la religiosa no se dignó contestar nada.

    En el moritorio de Calcuta, la sala de los hombres tiene quince metros de largo por diez de ancho. Las paredes están pintadas de blanco y hay carteles con rezos, vírgenes en estantes, crucifijos y una foto de la señorita también llamada madre con el papa Wojtyla. "Hagamos que la iglesia esté presente en el mundo de hoy", dice la leyenda.

    En la sala hay dos tarimas de material con mosaicos baratos, que ocupan los dos lados largos: sobre cada tarima, quince catres; en el suelo, entre ambas, otros veinte. Los catres tienen colchonetas celestes, de plástico celeste, y una almohada de tela azul oscuro; no tienen sábanas. Sobre cada catre, un cuerpo flaco espera que le llegue la muerte.

    El moritorio de la madre Teresa está al lado del templo de Khali y sirve para morirse más tranquilo, dentro de lo que cabe. La madre Teresa lo fundó en 1951, cuando un comerciante musulmán le vendió el caserón por muy poco dinero porque la admiraba y dijo que tenía que devolverle a dios un poco de lo que dios le había dado. Desde entonces, los voluntarios recogen en la calle moribundos y los traen a los catres celestes, los limpian y los disponen para una muerte arregladita.

    —Los de las tarimas están un poco mejor y puede que alguno se salve.

    Me dice Mike, un inglés de 30 con colita, tipo bastante freakie, que se empeña en hablarme en mal francés.

    —Los de abajo son los que no van a durar; cuanto más cerca de la puerta, peor están.

    En la sala se oyen lamentos pero tampoco tantos. Un chico —quizás sea un chico, quizás tenga 13 ó 35— casi sin carne sobre los huesos y una bruta herida en la cabeza grita Babu, Babu. Richard, grande como dos roperos, rubio, media americana, maneras de cura párroco en Milwaukee, comprensivo pero severo, le da unos golpecitos en la espalda. Después le lleva un vaso de lata con agua a un viejo que está al lado de la puerta. El viejo está inmóvil y la cabeza le cuelga por detrás del catre. Richard se la acomoda y el viejo repta con esfuerzo para que le cuelgue otra vez.

    —Este está muy mal. Entró ayer y lo llevamos al hospital pero no lo aceptaron.

    —¿Por qué?

    —Por dinero.

    —¿Los hospitales no son públicos?

    —En los hospitales públicos te dan cama para dentro de cuatro meses. No sirve para nada. Nosotros tenemos una cuota de camas en un hospital privado cristiano, pero ahora las tenemos todas ocupadas, así que cuando fuimos nos dijeron que no. Acá no estamos en América; acá hay gente que se muere porque no hay cómo atenderla.

    Richard me cuenta sobre uno que entró hace un mes con una fractura en la pierna: no lo pudieron atender y se murió de la infección. Y está dispuesto a seguir con más casos. Parece que acá no es tan raro que alguien se muera antes de los últimos esfuerzos.

    —No podemos curarlos. No somos médicos. Tenemos un médico que viene dos veces por semana, pero tampoco tenemos equipos ni ciertos remedios. Lo que hacemos es confortarlos, cuidarlos, darles afecto, ofrecerles que se mueran dignamente.

    Hay algo que me suena raro en todo esto. Richard le acaricia la cabeza al que insiste en colgarla; más allá, Mike le sostiene la mano a uno con un vendaje que le atraviesa el pecho. Los acompañan: no tienen un idioma común así que no pueden hablarse, o quizás no ganarían nada con hablarse. Richard va a buscar una sábana para tapar al viejo de cabeza colgante. Hace solo 35 grados y el viejo tiene frío. En Chicago, Richard estudia Medicina, pero ahora dice que no sabe si va a poder volver a soportar aquello. Y dice que tampoco podría soportar esto todo el tiempo, pero que no soportaría ser doctor y no atender a estos tipos. A veces llega un punto en que soportar es muy difícil. Richard es un Clark Kent buenazo con mentón imponente y es muy católico, familia de irlandeses, y dice que dios le va a decir qué hacer.

    —O sea que no hay ninguna posibilidad de que lo atienda un médico.

    —No.

    -¿Y entonces?

    —Y entonces se va a morir hoy o mañana.

    Richard lo dice como quien dice: llueve. O incluso: quizás llueva. Debe ser difícil pronunciarlo así.

    La señorita Agnes Gonxha Bojaxhiu, también llamada Madre Teresa de Calcuta, nunca se privó de dar sus opiniones. En Irlanda, por ejemplo, en 1995, un referéndum sobre el divorcio encendía pasiones. Irlanda era el último país de Europa sin divorcio, y los márgenes se anunciaban estrechos. Entonces la religiosa —que no tenía nada que ver con Irlanda— participó de la campaña pidiendo el voto en contra. Los divorcistas ganaron con el 50,3 por ciento. Pocos meses después, su nueva amiga, lady Diana Spencer, se divorció, y una periodista le preguntó qué opinaba. La señorita no tenía problemas: "Está bien que ese matrimonio se haya terminado, porque nadie era realmente feliz", dijo.

    La señorita sabía aprovechar el halo de santidad que la rodeaba: los santos pueden decir lo que quieran, donde y cuando quieran. Todo está justificado por el halo. Y ella usaba esa bula para llevar adelante su campaña mayor: la lucha contra el aborto y la contracepción. Lo dijo muy claro en Estocolmo, 1979, mientras recibía el Premio Nobel de la Paz: "El aborto es la principal amenaza para la paz mundial". Y, para no dejar dudas: "La contracepción y el aborto son moralmente equivalentes".

    En septiembre de 1996, el Congreso norteamericano le dio el título de ciudadana honoraria. Era la quinta persona en la historia que la conseguía. Dos años antes había organizado, en ese mismo recinto, una "plegaria nacional" ante Clinton, Gore y compañía. Ese día, su discurso fue belicoso: "Los pobres pueden no tener nada para comer, pueden no tener una casa donde vivir, pero igual pueden ser grandes personas cuando son espiritualmente ricos. Y el aborto, que sigue muchas veces a la contracepción, lleva a la gente a ser espiritualmente pobre, y esa es la peor pobreza, la más difícil de vencer", decía la religiosa, y cientos de congresistas, muchos de los cuales no estaban en contra de la contracepción y el aborto, la aplaudían embelesados. En su Calcuta, en la India, en muchos otros países, la superpoblación es causa principal del hambre y la miseria, y sus autoridades toman todo tipo de medidas para limitarla.

    "Yo creo que el mayor destructor de la paz hoy en día es el aborto, porque es una guerra contra el niño, un asesinato del niño inocente. Y si aceptamos que una madre puede asesinar a su propio hijo, ¿cómo podemos decirles a otras gentes que no se maten entre ellos? Nosotros no podemos resolver todos los problemas del mundo, pero no le traigamos el peor problema de todos, que es destruir el amor. Y eso es lo que pasa cuando le decimos a la gente que practique la contracepción y el aborto".

    Las jerarquías católicas lo dicen siempre, pero dicho por ella es mucho más eficaz. Aquella tarde, el cardenal James Hickley, arzobispo de Washington, lo explicó clarito: "Su grito de amor y su defensa de la vida nonata no son frases vacías, porque ella sirve a los que sufren, a los hambrientos y los sedientos...". Para eso, entre otras cosas, servía la religiosa. Por eso, entre otras cosas, su proceso de beatificación vaticana fue el más rápido de la historia de una institución que no suele apresurarse —que puede tardar, por ejemplo, cuatro siglos en pedir perdón por apretar a Galileo Galilei o asesinar a Giordano Bruno y tantos otros.

    Así que ahora la señorita Agnes Gonxha Bojaxhiu —lo que quede de ella— debe estar en el paraíso de los beatos, un poquito más abajo del paraíso de los santos, con apenas menos felicidad eterna y menos olor a incienso y mirra y menos intimidad con su Señor pero bastante, pese a todo. La señorita fue una militante muy eficaz de una causa muy antigua: la del conservadurismo católico. Y fue, en el mejor de los casos, una versión mediática y actual del viejo modelo de la dama de caridad: aquella que se dedica a moderar los males causados por un orden que nunca cuestiona o que, en realidad, refuerza. Gracias a esos medios, al aparato de difusión de Roma, la señorita quedó instituida como gran encarnación actual del viejo mito de la bondad absoluta.

    Todos —los países, los grupos de amigos, los equipos de voleibol, los grupos de tareas— necesitan tener un Bueno: un modelo, un ser impoluto, alguien que les muestre que no todo está perdido todavía. Hay Buenos de muchas clases: puede ser un cura compasivo, un salvador de ballenas, un anciano ex cualquier cosa, un perro, un médico abnegado, un pederasta con buena verba en púlpito: en algo hay que creer. El Bueno es indispensable, una condición de la existencia. Y el mundo se las arregla para ir buscando Buenos, entronizarlos, exprimirlos todo lo posible. Así que, pese a que algunos intentamos contar un poco de su historia, nadie lo escucha: es mejor y más cómodo seguir pensando que la señorita era más buena que Lassie. La señorita Agnes Gonxha Bojaxhiu, también llamada Teresa de Calcuta, consiguió ser la Buena Universal. Y consiguió, incluso, lo más difícil que puede conseguir una persona, un personaje: entrar en el lenguaje como síntesis o símbolo de algo. Decimos un Quijote cuando queremos hablar de un héroe destartaladamente franco; decimos un Craso cuando tratamos de definir a alguien riquísimo; decimos —desde hace unos años empezamos a decir— una madre Teresa cuando queremos significar que alguien es realmente bueno. Y así ha quedado registrada en nuestra cultura la señorita también llamada madre, amiga de tiranos y estafadores, militante de lo más reaccionario, facilitadora de la muerte.

    Muy interesante verdad?

  • #2
    Respuesta: Por qué detesto a la Madre Teresa de Calcuta...

    No hay nada que me rompa más las pelotas que los intelectuales o pseudo intelectuales que critican todo y jamás han HECHO nada, ni siquiera un buen lugar para morir, que algo es. Conozco India, y conozco cómo piensan y viven los indios. Sacar de contexto las cosas es lo que detesto yo.

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    • #3
      Respuesta: Por qué detesto a la Madre Teresa de Calcuta...

      Conozco la región, y más aun el extremo sudeste, viví unos meses en Kota Kinabalu y en otras ciudades, y coincido con la apreciación de Chubby.
      Parece que el haber trabajado en su juventud con Bonasso y demás progres ha afectado sobremanera a largo plazo al intelectual Caparrós.

      Comentario


      • #4
        Respuesta: Por qué detesto a la Madre Teresa de Calcuta...

        Originalmente publicado por Psichoboy Ver Mensaje
        Conozco la región, y más aun el extremo sudeste, viví unos meses en Kota Kinabalu y en otras ciudades, y coincido con la apreciación de Chubby.
        Parece que el haber trabajado en su juventud con Bonasso y demás progres ha afectado sobremanera a largo plazo al intelectual Caparrós.
        Me alegra Psichoboy que conociendo la región puedas compartir mi visión. Hay gente que no tiene cura, hay enfermedades que se han controlado en otros países pero en India y algunos países de la zona siguen vigentes, y hay, sobre todo, pobreza extrema, castas, etc., que hace muy difícil cuando no imposible el tratamiento de algunos enfermos, que son abandonados a su suerte. Creo que es mejor toda la vida haber fundado un lugar donde esos desplazados sociales pudieran ir a morir en paz, atendidos y cuidados, que sólo criticar desde una cómoda casa en nuestro país, rodeado de comodidades y bienes.
        Tengo una amiga en Kota Kinabalu (Borneo, Malasia, para los que no saben) pero no estuve allí, sí estuve en Kuala Lumpur. Y de India conozco el distrito más pobre, y el más pobre del mundo según las ONGs: Bihar, en el noreste, además de Delhi y otro par de lugares pero siempre en el Norte, Noroeste y Noreste.
        saludos

        Comentario


        • #5
          Respuesta: Por qué detesto a la Madre Teresa de Calcuta...

          La India no tiene motivos para estar agradecidos a la Madre Teresa"
          Sa nal Edamaruku Presidente de Racionalista Internacional
          "La India, especialmente Calcuta, es visto como el principal beneficiario de la legendaria« buen trabajo »de la Madre Teresa a los pobres que le hizo el más famoso católica de nuestro tiempo, un Premio Nóbel de Paz y un santo viviente. Evaluación de lo que ha hecho en realidad aquí, creo, la India no tiene motivos para estar agradecido con ella ", dijo Sanal Edamaruku, Secretario General de la Asociación Racionalista India y el Presidente de Racionalista Internacional en un comunicado con motivo de su beatificación en la actualidad. La declaración continúa:
          La Madre Teresa ha dado un mal nombre a Calcuta, pintando la hermosa, interesante, viva y culturalmente rica metrópoli india en los colores de la suciedad, la miseria, la desesperanza y la muerte. Diseñado en el canal grande, se convirtió en el telón de fondo famoso por sus obras de caridad muy especial. Su fin es sólo uno de los más de 200 organizaciones de caridad, que tratan de ayudar a los habitantes de barrios marginales de Calcuta para construir un futuro mejor. Es a nivel local no es muy visible o activa. Pero las afirmaciones de altura como la historia absolutamente sin fundamento de su escuela de tugurios para 5000 los niños han traído una enorme publicidad internacional a sus instituciones. Y enormes donaciones!
          La Madre Teresa ha recogido muchos, muchos millones (algunos dicen: miles de millones) de dólares en nombre de los pobres de la India (y muchos, muchos más en el nombre de los pobres en los otros "canales" del mundo). A dónde fue todo ese dinero? Seguramente no es utilizada para mejorar la suerte de aquellos, para quienes estaba destinado. Las monjas que la mano algunos platos de sopa y les ofrecen cobijo y la atención a algunos de los enfermos y dolientes. El más rico de orden en el mundo no es muy generosa, ya que quiere enseñarles el encanto de la pobreza. "El sufrimiento de los pobres es algo muy hermoso y el mundo está siendo muy ayudado por la nobleza de este ejemplo de la miseria y el sufrimiento", dijo la Madre Teresa. ¿Tenemos que estar agradecidos por esta conferencia de un excéntrico millonario?
          La leyenda de sus casas para los moribundos se ha movido el mundo hasta las lágrimas. La realidad, sin embargo, es escandaloso: En las casas poco de hacinamiento y primitivo, muchos pacientes tienen que compartir una cama con otros. Aunque hay muchos que sufren de tuberculosis, el SIDA y otras enfermedades altamente infecciosas, la higiene es ninguna preocupación. Los pacientes son tratados con buenas palabras e insuficiente (a veces obsoleta) medicamentos, aplica con agujas de edad, se lava con agua tibia. Uno puede oír los gritos de la gente que tiene gusanos tweezered de sus heridas abiertas sin el alivio del dolor. En principio, los analgésicos fuertes, incluso en los casos difíciles no se da. De acuerdo a la filosofía extraña de la Madre Teresa, es "el regalo más hermoso para una persona que pueda participar en los sufrimientos de Cristo". Una vez que ella trató de consolar a una víctima gritando: "Usted está sufriendo, eso significa que Jesús te está besando!" El hombre se puso furioso y gritó de nuevo: ". Luego dígale a su Jesús para dejar de besar"
          Cuando la Madre Teresa recibió el Premio Nobel de la Paz, que aprovechó la oportunidad de su discurso televisado a nivel mundial en Oslo para declarar el aborto mayor de los males en el mundo y para lanzar una llamada de fuego contra el control de la población. Sus obras de caridad, admitió, era sólo una parte de su gran lucha contra el aborto y el control de la población. Esta posición fundamentalista es una bofetada en la cara de la India y otros países del Tercer Mundo, donde el control de la población es una de las principales claves para el desarrollo y el progreso y la transformación social. ¿Tenemos que estar agradecidos a la Madre Teresa de dirigir esta lucha propagandística en todo el mundo contra nosotros con el dinero que recoge en nuestro nombre?
          Madre Teresa no servir a los pobres en Calcuta, sirvió a los ricos de Occidente. Ella les ayudó a superar su mala conciencia mediante la adopción de miles de millones de dólares de ellos. Algunos de sus donantes eran dictadores y criminales, que trataron de lavar sus chalecos blancos sucios. Madre Teresa les venerado por un precio. La mayoría de sus partidarios, sin embargo, eran gente honesta con buenas intenciones y un corazón cálido, que caen en la ilusión de que el "Santo de la cocina" estaba allí para borrar todas las lágrimas y al final toda la miseria y deshacer todas las injusticias en el mundo. Los enamorados de una ilusión a menudo se niegan a ver la realidad.





          Llamo la atención sobre esto porque hace unos años escuché el comentario de un médico de la India que criticaba duramente a la Madre Teresa porque no permitía que en la atención de los enfermos participaran médicos y se había negado según él a capacitar a las colaboradoras en la especialidad de enfermería.


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          • #6
            Respuesta: Por qué detesto a la Madre Teresa de Calcuta...

            Ok Riki, pero ese texto ni siquiera puede ser leído...o se usó un traductor que es espantoso o el que lo tradujo no tiene la menor idea de nada.
            Por lo demás, siempre he creído, con fundamentos, que la gente que HACE (sea lo que fuere) es criticada por un montón de gente incapaz de hacer algo, siquiera mínimo, por los demás.

            Comentario


            • #7
              Respuesta: Por qué detesto a la Madre Teresa de Calcuta...

              Amigos foristas CHUBBYLOVER y PSICHOBOY.... que los llevo a viajar por aquellas latitudes.... curiodidad que tengo....

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              • #8
                Respuesta: Por qué detesto a la Madre Teresa de Calcuta...

                h ojala hubiese miles de madre teresa el m undo no seria igual y si tuvo algun defecto de carne somos dijo la empanada...estamos en el cuerpo no somos divinos

                Comentario


                • #9
                  Respuesta: Por qué detesto a la Madre Teresa de Calcuta...

                  Curioso que no hayan aparecido por este thread los nuevos defensores a ultranza del intelectual Caparrós, aquellos que en otra oportunidad hicieron aportes tales como: espectacular la nota!, o te muestra otro panorama, o me encanta cómo le puso el supositorio (a la Madre Teresa)... qué opinarán ahora?

                  Comentario


                  • #10
                    Respuesta: Por qué detesto a la Madre Teresa de Calcuta...

                    Así es, y me hace reír mucho esta frase: La señorita sabía aprovechar el halo de santidad que la rodeaba: los santos pueden decir lo que quieran, donde y cuando quieran. Todo está justificado por el halo.
                    Como si los periodistas no hicieran lo mismo! Cambian de idea y de postura tan rápido como caigan los billetes!

                    Comentario


                    • #11
                      Respuesta: Por qué detesto a la Madre Teresa de Calcuta...

                      Originalmente publicado por chubbylover Ver Mensaje
                      Ok Riki, pero ese texto ni siquiera puede ser leído...o se usó un traductor que es espantoso o el que lo tradujo no tiene la menor idea de nada.
                      Por lo demás, siempre he creído, con fundamentos, que la gente que HACE (sea lo que fuere) es criticada por un montón de gente incapaz de hacer algo, siquiera mínimo, por los demás.
                      Efectivamente es una página traducida y no por mi porque no se ni jota de ingles, se uso el traductor del buscador. No quiero herir susceptibilidades pero he leido al gunas informaciones negativas sobre esta mujer que por supuesto no se si son ciertas o no. Debo confesar que en este tema cargo con un prejuicio. Soy muy crítico de la caridad cristiana. Pienso que es muy indigna. Es dada desde un pedestal y no trata de ninguna manera de modificar la situación real de quien se ve diría hasta sometido a esa caridad.Todo lo contrario creo que la "Iglesia" entendida como organización política es aliada de los sectores que detentan el poder dentro del entramado social que a la postre resultan ser los responsables de esa pobreza. Pienso que dentro de este esquema de pensamiento se encuentra incluida la obra de esta mujer. Por supuesto que existen dentro de la iglesia honrosas excepciones: en nuestro país sin ir más lejos el Obispo Enrique Angelelli fue asesinado por la Dictadura militar en agosto del año 1976 por su clara elección de vida hacia los pobres y por denunciar la política de genocidio implementada por los militares y sus socios civiles (en el momento del hecho transportaba documentación probatoria). Hasta hoy día la jerarquía eclesiastica no reconoce que su muerte haya sido un asesinato y por lo tanto niegan el "martirio" y que haya tenido una "virtud heróica" lo que daria lugar al inicio de un proceso de beatificación. Claro que eso es imposible por la probada complicidad de las jerarquias con sus asesinos. Disculpen si me fui de tema es que me pareció ilustrativo para sustentar mi punto de vista.

                      Comentario


                      • #12
                        Respuesta: Por qué detesto a la Madre Teresa de Calcuta...

                        Todo bien Riki, creo que lo mejor que hay es la pluralidad. Todos podemos pensar diferente, y quizás en el intercambio todos aprendemos, todos nos enriquecemos con nuevas perspectivas, o al menos dudamos, que es saludable.
                        saludos

                        Comentario


                        • #13
                          Respuesta: Por qué detesto a la Madre Teresa de Calcuta...

                          Originalmente publicado por chubbylover Ver Mensaje
                          Todo bien Riki, creo que lo mejor que hay es la pluralidad. Todos podemos pensar diferente, y quizás en el intercambio todos aprendemos, todos nos enriquecemos con nuevas perspectivas, o al menos dudamos, que es saludable.
                          saludos
                          Gracias por tu amplitud de criterio, un abrazo

                          Comentario


                          • #14
                            Respuesta: Por qué detesto a la Madre Teresa de Calcuta...

                            Descubrirás que las personas son irracionales, ilógicas y egocéntricas.
                            ¡Amalas de todos modos!
                            Si haces el bien te acusarán de tener motivos egoístas.
                            ¡Haz el bien de todos modos!
                            El éxito te traerá amigos falsos y enemigos verdaderos.
                            ¡Alcanza el éxito de todos modos!
                            El bien que hagas hoy será olvidado mañana.
                            ¡Haz el bien de todos modos!
                            Las personas más grandes, con las ideas más grandes, pueden ser derribadas por enanos mentales con ideas diminutas.
                            ¡Piensa en grande de todos modos!
                            Lo que te toma años construir, puede ser destruido de la noche a la mañana. ¡Construye de todos modos!
                            La gente necesita ayuda, pero quizá te ataquen cuando les extiendas una mano.
                            ¡Ayúdeaos de todos modos!
                            Dar al mundo lo mejor de sí puede resultar en recibir un puntapié.
                            ¡Ofrécele al mundo lo mejor de tí de todo modos!

                            Comentario


                            • #15
                              Respuesta: Por qué detesto a la Madre Teresa de Calcuta...

                              Originalmente publicado por Sir Ver Mensaje
                              Descubrirás que las personas son irracionales, ilógicas y egocéntricas.
                              ¡Amalas de todos modos!
                              Si haces el bien te acusarán de tener motivos egoístas.
                              ¡Haz el bien de todos modos!
                              El éxito te traerá amigos falsos y enemigos verdaderos.
                              ¡Alcanza el éxito de todos modos!
                              El bien que hagas hoy será olvidado mañana.
                              ¡Haz el bien de todos modos!
                              Las personas más grandes, con las ideas más grandes, pueden ser derribadas por enanos mentales con ideas diminutas.
                              ¡Piensa en grande de todos modos!
                              Lo que te toma años construir, puede ser destruido de la noche a la mañana. ¡Construye de todos modos!
                              La gente necesita ayuda, pero quizá te ataquen cuando les extiendas una mano.
                              ¡Ayúdeaos de todos modos!
                              Dar al mundo lo mejor de sí puede resultar en recibir un puntapié.
                              ¡Ofrécele al mundo lo mejor de tí de todo modos!
                              :aplausos:

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